Economía

Zapatero anuncia "tolerancia cero" con la violencia y pide el fin del paro

Tolerancia cero. Ése es el mensaje que el Ejecutivo mandó el jueves a través del propio presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, para intentar frenar la oleada de incidentes provocados esta semana por los transportistas.

el 15 sep 2009 / 06:16 h.

Tolerancia cero. Ése es el mensaje que el Ejecutivo mandó el jueves a través del propio presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, para intentar frenar la oleada de incidentes provocados esta semana por los transportistas. Los sucesos del miércoles, con decenas de heridos y de detenidos, han hecho que el Gobierno exija "responsabilidad" a los camioneros.

El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo un llamamiento a la "responsabilidad" de los transportistas que continúan en huelga para que acaben con sus protestas y garantizó que el Ejecutivo tendrá "tolerancia cero" ante cualquier acto de coacción o violencia.

En rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa junto al presidente de México, Felipe Calderón, Zapatero explicó que continuará el despliegue de los 25.000 guardias civiles y policías que trabajan para asegurar la libertad de circulación, y reiteró que, si es necesario, se emplearán más medios.

Ante las críticas recibidas por la supuesta inacción del Ejecutivo ante los paros, se mostró convencido de que el Gobierno "ha hecho lo que tenía que hacer en cada momento" y destacó que al mediodía del miércoles comenzó a recuperarse la normalidad en la circulación y en los suministros.

Zapatero instó a los transportistas que continúan parados a sumarse al acuerdo suscrito entre el Ministerio de Fomento y la mayoría de las asociaciones, que contiene 54 medidas de apoyo al sector fruto de "un esfuerzo muy importante" dentro del margen de acción del que dispone el Gobierno.

"La propuesta de tarifa mínima -reivindicación de los huelguistas- no puede ser, es un camino que no conduce a ninguna parte", subrayó el jefe del Ejecutivo, quien recordó que mantener "una única convicción" en una negociación impide alcanzar un acuerdo. Tras asegurar que es sensible a las dificultades del sector por la importante subida del precio del petróleo, insistió en que el Gobierno ha hecho "un esfuerzo muy importante dialogando" y rechazó que se quiera ir a la negociación "quemando camiones".

En este contexto volvió a reclamar responsabilidad a los huelguistas: "las medidas les benefician y deben de entender que lo que quiere la ciudadanía y la gran mayoría de los transportistas es la normalidad de todos". "Necesitarán su tiempo, su reflexión, pero saben que hay determinados caminos que no conducen a ningún sitio", recalcó.

En defensa de la actuación del Gobierno, recordó que el paro comenzó el lunes y que, tras el "día difícil" del martes, el miércoles al mediodía se consiguió que las carreteras se liberaran y que se abrieran los pasos fronterizos -con ayuda de Francia-, con lo que se comenzó a recuperar la normalidad en el suministro de productos y en el transporte.

Tras admitir que aún queda "una tarea amplia" por delante, manifestó que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado mantendrán como "objetivo fundamental" impedir la actuación de los piquetes y garantizar la libre circulación a todos los transportistas que quieran trabajar, desde su salida hasta su llegada en destino.

Según las cifras que aportó, cerca de 7.000 camiones fueron escoltados hasta la mañana de ayer por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado "desde el primer día" y fueron "abordados" más de 1.000 piquetes.

El presidente del Gobierno aprovechó la rueda de prensa para agradecer el trabajo que están realizando policías y guardias civiles, que "saben cuándo hay que actuar y cómo hay que actuar". Dada la dimensión del paro, que exige una planificación y un despliegue específico frente a los piquetes, calificó su tarea de "meritoria".

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