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Zapatero defiende sus medidas y el PP avisa de que llegan tarde

El jefe del Ejecutivo tiene "plena disposición" a negociar el pacto de Estado propuesto por CiU contra la crisis.

el 09 feb 2010 / 21:31 h.

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El portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, formula una pregunta al presidente del Gobierno.

La Cámara Alta volvió ayer al trabajo en un ambiente no mucho más distendido que el que dejaron los senadores para irse de vacaciones de Navidad. Tras una larga semana de críticas y reproches por su gestión económica, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, trató de defenderse en la primera sesión de control del año.Pero para el PP -que presentó un panorama económico bastante desastroso- los alegatos del jefe del Ejecutivo llegan tarde.

En su intervención, Zapatero negó que su política económica haya cambiado de rumbo en las últimas semanas y prometió que el Gobierno seguirá trabajando para buscar la recuperación, cambiar el modelo productivo y seguir garantizando la cohesión social, prestando especial atención a los más afectados por la crisis. El presidente insistió en restar importancia a los vaivenes de la Bolsa española y achacó sus últimas caídas al ajuste que, en su opinión, está abocada a registrar tras haber subido en 2009 mucho más que en otros países.

Además volvió a atribuir la convulsión en los mercados a los movimientos especulativos contra el euro, e insistió en defender la solvencia de la economía española. También defendió su Plan de Austeridad y los objetivos de estabilidad presupuestaria que ha puesto en marcha el Gobierno de aquí a 2013.

El jefe del Ejecutivo recalcó que la política económica de su Gobierno es la misma desde que llegó al poder.Se basa -dijo- en tratar de cambiar el modelo productivo sin dejar de garantizar la cohesión social. "Lamento [decir] a quienes vienen hablando de giro o cambio de rumbo, que sencillamente es incierto", añadió.

La ofensiva. Ninguna de las explicaciones del presidente sirvió al PP que, de mano de su portavoz, Pío García Escudero, pintó un panorama desolador, casi catastrófico, de la economía española. García Escudero acusó a Zapatero de dejar el país en "caída libre" tras someterlo a la improvisación y al "caos" y de dar "bandazos como un pollo sin cabeza" en política económica. Además, le hizo una seria advertencia: "La fiesta se acabó".

El senador popular no ahorró en adjetivos al lanzarle reproche sobre reproche al presidente con el fin de responsabilizarle del mal rumbo de la economía nacional. "Se acabó la fiesta, señor Zapatero", le espetó, en referencia a los seis años de "juerga" que el PSOE ha utilizado para "dilapidar" -dijo- la "mejor herencia" que nunca recibió un presidente español. Esto es, la que recibió en 2004 del por ahora único jefe de Gobierno del PP, José María Aznar. Tras estos seis "años perdidos", según García Escudero, nos quedan datos "terroríficos".

Ninguna de estas descalificaciones pareció sorprender a Rodríguez Zapatero, que se permitió recurrir a la ironía para agradecer al senador su "constructiva" intervención. "No diga que improviso", le pidió, antes de recordar que las medidas anticrisis ya habían sido anunciadas en diciembre. Observó el presidente, por tanto, que el portavoz del PP "ni escucha ni lee".

A quien sí agradeció José Luis Rodríguez Zapatero que escuche es al portavoz de CiU, Jordi Vilajoana, a él y a los dirigentes de su partido, que el lunes lanzaron una oferta al Gobierno para lograr un "pacto de Estado" contra la crisis. Zapatero valoró la oferta y mostró su "plena disposición" al diálogo para "culminar acuerdos". El presidente se asegura así el apoyo de la formación catalana en un momento en que la aritmética parlamentaria está más contra él que nunca.

Mientras tanto, el presidente del PP, Mariano Rajoy, contribuyó en una entrevista en televisión al paisaje desolador de la economía española que dibuja su partido, aunque a la vez rechazó tomar medidas drásticas: "Yo no tengo confianza en el señor Zapatero. Si yo tuviera la mínima posibilidad de ganar una moción de censura, la presentaría. Pero estamos en un régimen parlamentario y el señor Rodríguez Zapatero tiene mayoría".

Vuelta al "váyase señor...". El PP dio ayer en el Congreso un paso más en su estrategia de oposición al Gobierno y, en un debate sobre la conveniencia de reducir el número de altos cargos, espetó, por boca de su portavoz de Administraciones Públicas, Rafael Merino: “Váyanse, señores socialistas; es la mejor política que pueden hacer”.

Su frase recordó a aquel “Váyase, señor González”, de José María Aznar en la oposición. Ante el Pleno del Congreso, eso sí, con el hemiciclo semivacío, Merino defendió la conveniencia de reducir en un 25% el número de altos cargos. “Cuantos más ministros y más altos cargos, más descoordinación”, dijo. “Los únicos que no van al paro en este país son los socialistas y tenemos un ejemplo con el señor Chaves”, dijo, en alusión al vicepresidente tercero y ex presidente de la Junta de Andalucía. “La única solución sensata y razonable del Gobierno es que dimita”., concluyó.

El discurso del PP pilló a contrapié a los demás grupos de la oposición, que criticaron el “tono demagógico” de los populares. El ponente de CiU, Jordi Jané, habló de una propuesta “poco seria” y de una defensa “poco seria” por parte del PP al pedir dimisiones.

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