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Economía

Zapatero dice ahora que no se ve 'luz al final del túnel'

Un día después de que Barack Obama lanzara un pesimista mensaje sobre la dificultad para salir de la crisis, el presidente del Gobierno español admitía que es "arriesgado predecir cuándo empezaremos a ver la luz al final del túnel".

el 15 sep 2009 / 22:27 h.

Un día después de que Barack Obama lanzara un pesimista mensaje sobre la dificultad para salir de la crisis, el presidente del Gobierno español admitía que es "arriesgado predecir cuándo empezaremos a ver la luz al final del túnel" y anunciaba que recortará gastos del Estado para destinarlos a cobertura por desempleo.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció ayer que es "arriesgado" tratar de "predecir con precisión cuándo empezaremos a ver la luz al final del túnel" que supone la crisis económica. No obstante, insistió en que las distintas medidas aprobadas deberían empezar a mostrar "indicios favorables de salida de la crisis" en la parte final de este año, "como pronostican los analistas".

Durante su comparecencia en el pleno del Congreso para analizar el deterioro de la economía, Zapatero insistió en que "no hay precedentes" de la actual situación y "nadie ha transitado por este camino antes" y "no es fácil buscar analogías en el pasado".

En un discurso que empezó con una cifra, la de los 3.207.900 desempleados que había en España al cierre del año pasado según la Encuesta de Población Activa, aseguró que es consciente de las vidas que se esconden detrás de este número y de que tiene la "obligación moral y política" de preocuparse por el colectivo de parados.

"No hay nada en la vida actual de nuestro país que me pueda producir mayor preocupación", dijo Zapatero, quien también reconoció que "no hay nada más importante que la necesidad de que acertemos en las decisiones" para afrontar esta crisis. El Gobierno, dijo, tiene "identificadas" las prioridades y las irá ejecutando en los próximos meses sin que eso suponga "dejar a nadie en la cuneta", sin que aumente la exclusión social y "sin que sufran las consecuencias los que están en posición más vulnerable".

"Nadie duda de que nos encontramos ante la peor recesión de carácter global de la historia reciente y aún no hemos tocado fondo", admitió Zapatero, quien añadió que esta circunstancia es la que ha obligado a todos los organismos internacionales a revisar a la baja sus previsiones.

Gasto público. Además, anunció un recorte de 1.500 millones de euros de los gastos no financieros (o corrientes) previstos en los Presupuestos Generales del Estado de 2009, que afectarán a todos los ministerios y a todas las partidas de gasto, con el fin de liberar recursos para mantener el gasto social. Zapatero indicó que este nuevo recorte del gasto, unido a la reducción del 1,8% de los gastos corrientes ya incluida en las cuentas del próximo año, supone un recorte del gasto público del 2,6%.

Y 1.500 millones es mucho dinero y da idea de que el Ejecutivo aún prevé un fuerte aumento del paro. Esta reducción del gasto, explicó, no afectará "en ningún caso" a las retribuciones de los empleados públicos ni a los programas de protección social o los fondos extraordinarios para estimular el empleo. Así, afirmó que para mantener el gasto social es necesario usar "con máxima prudencia" el margen presupuestario para realizar un "gran esfuerzo de austeridad" de las cuentas públicas. "Será, por tanto, ante todo, contención y reducción del gasto que no tenga una urgencia evidente".

Además, indicó que para apoyar a los desempleados, el Gobierno estudia con los agentes sociales medidas que deberán ser valoradas en el marco del diálogo empresarial. En concreto, indicó que estas iniciativas irán destinadas a mantener "e incrementar" la cobertura de la prestación por desempleo, "sea cual sea el número de parados" que se alcancen, y a llevar a cabo reformas laborales.

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