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Zapatero insta a "la tierra de Felipe González" a "frenar" a la derecha

El presidente aplaude la “transformación” de Sevilla y Espadas pide los “1.000 votos que faltan” para vencer a las encuestas.

el 16 may 2011 / 22:36 h.

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José Antonio Griñán, José Luis Rodríguez Zapatero, Juan Espadas y Mercedes de Pablos, ayer en el mitin del Parque de Miraflores, el acto más multitudinario de la campaña electoral.

La "difícil batalla de Sevilla", el pulso por uno de los símbolos nacionales del 22-M, se libra en escenarios como el escogido ayer por el PSOE para uno de sus actos centrales de campaña. El Parque de Miraflores, una zona verde transformada gracias a un proyecto acometido por el Ayuntamiento de PSOE e IU y financiado con el plan extraordinario de inversiones del Estado, ubicado en el barrio de Pino Montano, uno de los feudos en los que el PSOE lucha por reconciliarse. Allí, José Luis Rodríguez Zapatero, ante un auditorio repleto al que llegaron militantes de toda la provincia en más de 25 autobuses, puso en valor la "transformación" de Sevilla, ensalzó la figura de un Juan Espadas "de verdad, no prefabricado" y, sobre todo, alentó el miedo a la llegada de la "derecha más de derechas de toda Europa".

El PSOE, que ya parece haber renunciado a la estrategia inicial de centrar el debate de la campaña en las cuestiones locales, asume ya, incluso en sus mítines, que en Sevilla no está en juego sólo una Alcaldía, sino uno de los pocos bastiones socialistas que aún tienen opciones de quedar en pie después del 22-M. Zapatero convirtió así su encuentro con los barrios de Sevilla en una férrea defensa de "las señas" del Gobierno socialista -como la Ley de Dependencia o la Ley de Igualdad-, en una dura embestida contra la derecha de Aznar y Arenas, y en una vehemente reivindicación de lo que supone Sevilla y Andalucía para los socialistas: "Pepe -en alusión a José Antonio Griñán -, vas a ganar las elecciones en Andalucía. Porque aquí en Sevilla sabéis ganar, porque esta ciudad, esta provincia, han dado muchas victorias al PSOE y se ha portado muy bien siempre. Gracias con todo mi corazón a los que han votado al PSOE y les pido que voten el 22-M (...) ¿Vais a dejar que gane la derecha en la tierra de Felipe González?

"La batalla es difícil", asumió Zapatero. Y más después de ver las últimas encuestas publicadas, "precocinadas", según Griñán, pero que dejan más cerca a Juan Ignacio Zoido de la Alcaldía que a Espadas de tomar el relevo de Alfredo Sánchez Monteseirín. El PSOE les volvió a restar valor ayer, aunque al mismo tiempo intentó sacar provecho de los resultados adversos que plantean todos los sondeos. Fue Espadas, con una conexión con el electorado que crece conforme avanza la campaña, quien lanzó un aviso, una petición, un llamamiento a los votantes: "Dicen algunas encuestas que pueden gobernar con mayoría absoluta. Las mías no dicen eso. Dicen que nos faltan 1.000 votos para que no haya un alcalde de la derecha en la ciudad. Y están en Pino Montano, en la Macarena, en Sur, Bellavista, Torreblanca... Si todos los socialistas vamos a votar, nos sobrarán 20.000 votos para ganar estas elecciones".

El optimismo de Espadas, cuya alegría y la de todo el PSOE de Sevilla puso como ejemplo Zapatero, sigue sin sonar forzado. El PSOE pone el pulso que toma a la calle frente a los sondeos, y sigue sin ver el escenario que temía antes del inicio de la campaña. Alcosa respondió a Carme Chacón, San Jerónimo se llenó con Espadas, Macarena ha dado muestras de movilización -incluso coloreó con camisetas rojas de apoyo el acto de ayer- y Pino Montano contestó a la llamada.

Y en todos los barrios el mensaje es el mismo: el miedo a la derecha de Zoido, que se sitúa en los discursos al mismo nivel que Javier Arenas y que José María Aznar. Es ése el discurso de José Antonio Griñán: "El PP se presenta desmintiendo su origen, pero son la derecha, los conservadores. Quieren suprimir la legalidad de los libros de texto, privatizar centros sanitarios, transferir recursos de lo público a lo privado, no aplicar la ley de Dependencia (...) Es un partido reaccionario, conservador, autoritario, que se cree que su moral y su forma de pensar tiene que ser obligatorias (...) Hay quien dice que va a arrasar en Andalucía, yo digo que va arrasar Andalucía ". Y también el de Zapatero: "Cuando la derecha no creía en el futuro, el PSOE siempre miraba hacia adelante. La derecha se reía del AVE y de los cambios que han vertebrado esta tierra. Sólo pone zancadillas (...) Dicen que están centrados, claro, centrados en Zapatero... Centrados como José María Aznar lo estaba...". Frente a ellos los símbolos de la política socialista que sirvieron al presidente del Gobierno para pedir el voto "a todas las mujeres" con la amenaza de que el PP retrocederá en igualdad, y a las personas dependientes, ante el riesgo de que pierdan prestaciones.

Pero, en medio del gran discurso autonómico y nacional, el 22-M se elige al alcalde de Sevilla, al relevo de Alfredo Sánchez Monteseirín. El regidor al que los socialistas llevan ocultando toda la campaña y que ayer entró en primera fila, acompañó al presidente del Gobierno y volvió a aparecer en los discursos que hasta hace poco él mismo protagonizaba. Esta vez entró en todos. Zapatero puso como ejemplo la "transformación de los últimos años" que ha convertido a Sevilla "en una de las mejores ciudades para vivir de Europa" y ensalzó las políticas de barrios y los avances sociales en Sevilla. Griñán dio su propio aplauso: "Sevilla, Alfredo, está muy bien hecha. Es la capital de Andalucía y está a la vanguardia de España". Y Espadas tuvo un gesto de agradecimiento: "Con un alcalde como Alfredo se ha conseguido que estos años la ciudad avance. Gracias, Alfredo".
Pero pese a esta "transformación" y a la inversión que se haya podido realizar, una cifra ensombrece cualquier discurso de los socialistas. Los 78.175 desempleados residentes en buena medida en esos barrios a los que el PSOE dirige sus mensajes. Y ante ellos, los socialistas tratan de hacer bandera de la creación de empleo, de la defensa de las pymes o del mantenimiento de las prestaciones sociales. Un reto difícil, al que se enfrentaron Espadas, Griñán y el propio Zapatero, quien tendió la mano a su candidato: "Alcalde tienes mi apoyo para trabajar desde el 22 de mayo para todas las personas que están en el paro. Ése es tu primer objetivo, el desempleo".

Incluso en este debate tan complejo para los socialistas, Zapatero logró levantar aplausos y escuchar las consignas más habituales. Se intercalaron así el "No nos has fallado" con el clásico "Ista, ista, ista, Sevilla socialista". Y en medio una sonora protesta de un grupo de 30 personas por la paralización de una promoción de VPO que tuvieron su respuesta: "Siempre he escuchado las críticas. No somos como la derecha, cuando se gobierna, uno se equivoca y acierta".

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