sábado, 16 febrero 2019
21:22
, última actualización
Local

Zapatero ofrece austeridad

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cerró ayer el debate sobre el estado de la nación celebrado en el Congreso con una nueva oferta de austeridad, reformas y pactos, pero sólo encontró en el hemiciclo el respaldo del PSOE y la tibia comprensión de Coalición Canaria (CC).

el 15 jul 2010 / 20:49 h.

TAGS:

La ministra Carme Chacón se despide del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al término del debate del estado de la nación.
-->--> -->

La segunda y última jornada del debate estuvo reservada para los portavoces del grupo mixto, un elenco variado desde el que la diputada de UPyD, Rosa Díez, pidió la convocatoria de elecciones anticipadas, como el miércoles hicieron el PP y CiU. Sin embargo, para la portavoz de CC, Ana Oramas, no es el momento de unos comicios ni de mociones de censura, sino de reformas.

A pesar de su coincidencia en este punto con Zapatero, sí aprovechó para advertir el máximo responsable del Ejecutivo que si no consigue apoyos estables para llevarlas adelante deberá dejar que los ciudadanos "elijan" en un panorama que ha pintó desolador: con un Ejecutivo "agotado" y una oposición "sin alternativas".

En este contexto, el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, alertó al jefe del Gobierno de que si busca acompañantes en el giro "antisocial y recentralizador" de su política no podrá contar con su partido, a pesar de que siempre ha sido proclive al diálogo. Jorquera consideró que Zapatero ha dilapidado su credibilidad y puso como ejemplos el recurso a la ley de cajas gallegas, su dejadez en la defensa del sector lácteo y del naval o su olvido de la "España plural". A las críticas del BNG a la actitud del presidente del Gobierno ante el Estatuto catalán se sumó la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, quien estimó que es "el principal responsable" de que una decisión soberana del Parlamento de Cataluña, refrendada por el Congreso, "haya sido contravenida por la decisión de unos magistrados".

En sentido opuesto, Rosa Díez  acusó a Zapatero de promover la "corrupción política" de las instituciones al alentar el incumplimiento del fallo y tratar de "romper el orden constitucional". Tras escuchar su petición de adelanto electoral, el presidente del Gobierno consideró "un poco excesivo" que con un solo escaño se erigiera en intérprete de la voluntad de todos los españoles.

Por su parte, Carlos Salvador, de UPN, instó al presidente del Gobierno a ser "patriota" y hacer "las cosas bien" como la selección española de fútbol, aunque Zapatero optó por no mezclar el deporte con la política. En su debate con el partido que gobierna en Navarra, comunidad reticente a la nueva ley del aborto, Zapatero también quiso dejar claro que "hará cumplir" esa norma en todo el territorio. No obstante, sí coincidió con Salvador en su deseo de que los anuncios de prostitución desaparezcan de los medios de comunicación: "Deben eliminarse", destacó.

El único portavoz que apoyó sin fisuras al Ejecutivo fue el socialista, José Antonio Alonso, quien sobre el Estatut aseguró que su formación política "sabrá escuchar las inquietudes" que ha generado en Cataluña la sentencia del Tribunal Constitucional y que lo desarrollará "dentro de ese mismo marco constitucional". "Sabremos escuchar esas inquietudes porque también representamos a los ciudadanos de Cataluña y porque sabemos de su fuerte sentimiento identitario, y también de la lealtad de los catalanes al marco constitucional", manifestó Alonso en su intervención. No obstante, el portavoz de los socialista no entró en detalles y se remitió al "compromiso claro" que expresó el miércoles el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Es decir, que el Gobierno "cumplirá y hará cumplir la sentencia" y que regulará "la potencialidad política y normativa" del Estatut "dentro del marco constitucional" y en diálogo con la Generalitat catalana.

Alonso también criticó desde la tribuna de oradores el "absoluto absentismo político" del Partido Popular, "el partido del no y de la nada" y de su líder, Mariano Rajoy. La ausencia de éste en la segunda y última jornada del debate sobre el estado de la nación centró varios de los corrillos de políticos y periodistas en el Congreso de los Diputados, aunque desde los escaños de los populares se restó importancia a la misma y se explicó que el líder de la oposición estaba trabajando en su despacho de la sede del partido en la calle Génova. Preguntada por este asunto, la portavoz del grupo popular, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió al PSOE que aclare qué es lo que tenía que decir ayer Rodríguez Zapatero a los españoles. A su juicio, la intervención que protagonizó ayer el presidente del Gobierno resultó "tan prescindible" como la del pasado miércoles. "No ha dicho nada, no ha dado propuestas ni alternativas; el presidente del Gobierno está apalancado en el sillón a ver si pasa el tiempo y tiene un golpe de suerte".

Tras diez horas y media de debate repartidas en dos días, Zapatero cerró la sesión con una breve intervención para reiterar su compromiso de "austeridad, reformas, cohesión social, pactos políticos y trabajo, mucho trabajo". El debate sobre el estado de la nación continuará el martes con la votación de las propuestas de resolución que deben presentar los grupos antes de las 14.00 horas de hoy. Entre ellas se prevé que estén varias relativas a la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña, iniciativa sobre la que negocian los dirigentes de CiU, ERC, ICV y el PSC.

  • 1