Economía

Zapatero quiere que en la cumbre 'cuente' España

El Gobierno español lleva días redoblando esfuerzos para recabar apoyos y asistir a la cumbre financiera del 15 de noviembre en Washington. Con ese objetivo se presentó en la cumbre Asia-Europa que concluyó el sábado, y en la que se mostró confiado en las gestiones de Nicolás Sarkozy y José Manuel Durao Barroso con este fin.

el 15 sep 2009 / 17:22 h.

El Gobierno español lleva días redoblando esfuerzos para recabar apoyos y asistir a la cumbre financiera del 15 de noviembre en Washington. Con ese objetivo se presentó en la cumbre Asia-Europa que concluyó el sábado, y en la que se mostró confiado en las gestiones de Nicolás Sarkozy y José Manuel Durao Barroso con este fin.

El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró que España debe asistir a la cumbre financiera de Washington. "Sin alharacas, sin hacer nada extraño, sólo con argumentos, con razones, defendemos que nuestra voz cuente y le puedo asegurar, va a contar", manifestó Zapatero en Pekín, tras participar en la Cumbre Asia-Europa.

Zapatero, que opinó que esta cumbre no era el lugar para plantear su petición de acudir a la cita de Washington, recordó que la iniciativa de celebrar esa reunión partió de la UE y, como europeísta, aseguró que tiene una gran confianza en el trabajo de apoyo a España de las instituciones europeas.

A su juicio, no se trata de un asunto que se resuelve "con dos llamadas telefónicas a nivel diplomático", ya que la pretensión española "tiene una calado institucional, de lo que es la UE y el orden internacional, en el que España tiene mucho que decir y lo va a decir". Para Zapatero, ante un reto de tanta trascendencia, una cumbre que va a diseñar el sistema financiero y que marcará el destino de la economía mundial en las próximas décadas, "un país como España en el formato que sea, debe estar".

Zapatero quiso dejar claro que la cumbre de Washington no ha sido promovida por el presidente de EEUU, George W. Bush, y que fueron Sarkozy y Barroso quienes viajaron a EEUU para implicar a la primer potencia mundial en una cita impulsada por la UE. En este contexto, reconoció que lo que opine EEUU sobre el formato de la cumbre es muy importante, pero situó en el mismo plano la opinión de la UE y de los países del G-20. Además, no dudó del apoyo de Sarkozy a su pretensión, porque lo ha manifestado tanto públicamente como en privado.

Ante quienes insinúan que su mala relación con Bush ha influido en que España no haya sido invitada a la reunión, Zapatero recordó que cuando el presidente del Gobierno de España era Aznar el país nunca participó en ninguna reunión del G-8 o del G-20. "Grandes amistades hubo y fíjese para qué sirvieron", ironizó.

Zapatero insistió en que el Gobierno está trabajando "no porque tenga más o menos ganas estar en uno u otro cónclave", sino porque considera que en un momento de tal envergadura, España, como octava potencia del mundo, por la solvencia de su sistema financiero y por su nivel de inversión en el exterior, debe aportar su visión. "Nosotros queremos aportar, no queremos ir por estar; queremos ir para cambiar las cosas y que los ciudadanos de mi país y de otros sepan que hay gobierno dispuestos a no consentir tanta avaricia", recalcó.

El presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó ayer que "España tiene que estar, como sea, en la cumbre y tenemos que hacer lo posible para que esté en esta reunión". Aseguró que "no es momento de pasar factura al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por sus errores, sino de evitar que la comunidad internacional le pase factura a España por los errores de Zapatero".

Zapatero consiguió hacerse ayer con el apoyo de su homólogo chino, Hu Jintao, a su propósito de participar en la búsqueda internacional de soluciones para hacer frente a la actual crisis financiera, ya que afirmó que "España puede jugar un papel importante en la solución de una crisis de ámbito mundial que requiere la solución entre todos".

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