Local

Zapatero responde: "El Estado garantiza la libertad de todos"

el 07 nov 2010 / 21:18 h.

TAGS:

Los Reyes de España conversan con el Santo Padre en su despedida en el aeropuerto del Prat de Barcelona en presencia de José Luis Rodríguez Zapatero y José Montilla.

Breve pero "cordial". Así resultó el encuentro del Papa con Zapatero, uno de los más esperados después de las controvertidas declaraciones que realizó el Papa en Santiago de Compostela sobre el "agresivo" laicismo de la sociedad española y la comparación del anticlericarismo actual con el de la Segunda República.

El presidente del Gobierno aprovechó los cinco minutos que estuvo con Benedicto XVI en el aeropuerto del Prat de Barcelona para recordarle que, su "fluida" relación con el Vaticano, es "fruto de lo que expresa la Constitución española como Estado aconfesional que reconoce el peso de la Iglesia católica" en este país, "pero que garantiza la libertad de todos".Según explicaron a Efe fuentes del Ejecutivo, Rodríguez Zapatero expuso asimismo al Papa el "trascendental momento" para el orden económico internacional que supone la cumbre del G-20 en Seúl, donde el presidente del Gobierno defenderá la necesidad de regular el sistema financiero para lograr un equilibrio más justo, cuya prioridad sea atender a los países más pobres del planeta. El jefe del Ejecutivo garantizó al Pontífice "toda la colaboración" del Gobierno español para su visita a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, que presidirá Benedicto XVI en agosto del próximo año, "igual que ha colaborado en el viaje que ahora finaliza".

El único incidente lo protagonizaron las 1.500 personas, en su mayoría jóvenes y familias, que desde las gradas del público en el aeródromo corearon al presidente del Gobierno: "Zapatero, reza con nosotros" cuando el Papa ya había subido al avión que lo llevaba a Roma. Antes se despediría de los Reyes. "¡No sabéis cuánto os lo agradecemos!", le exclamó don Juan Carlos, que destacó que las palabras del Papa están "llenas de esperanza en que es posible un mundo mejor", y subrayó que la aportación del Cristianismo es "clave para entender la personalidad histórica" de este país.

Por su parte, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, trató por la mañana de quitar hierro a las controvertidas declaraciones del Papa sobre el "agresivo" laicismo español. "El Papa no quiso ser negativo ni polémico", subrayó Lombardi, que piensa que se han "interpretando de forma injusta" las frases de Benedicto XVI.

"El Papa sólo dio una respuesta oral a una pregunta sobre la disminución de la práctica religiosa en Occidente y en España, no hizo un estudio histórico o científico sobre el asunto", explicó Lombardi en alusión a la comparativa que realizó el Pontífice de la actual sociedad española con el anticlericarismo de los años 30, en la Segunda República.

"El Papa explicó que esa confrontación o desencuentro entre la fe y el laicismo existe en Europa y también en España, y negarlo sería ridículo".

  • 1