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Economía

Zapatero ve "razonable" retrasar la jubilación para subir las pensiones mínimas y asegurar el futuro del sistema

Avanza que hará propuestas contra la "dualidad" del mercado laboral y  achaca las "tentaciones populistas" de Rajoy a que no tiene "consistencia".

el 30 ene 2010 / 11:13 h.

El presidente del Gobierno acompañado de la secretaria de Organización del PSOE, el ministro de Fomento y el ministro de Política Territorial.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió hoy ante el Comité Federal del PSOE su propuesta de "prolongación de modo paulatino" de la edad de jubilación hasta los 67 años con el objetivo de garantizar el sistema público de pensiones y de "seguir incrementando las pensiones mínimas". Zapatero aseguró que se dialogará y se buscará el consenso sobre la iniciativa pero, en todo caso, la calificó de "razonable".

"Tenemos que afrontar ese debate", dijo el también secretario general del PSOE que consideró "necesario" y "positivo" que la idea haya generado "debate" en la sociedad proclamó que el Gobierno está "abierto a todas las ideas" y "plenamente comprometido" con "lograr un acuerdo en el marco del Pacto de Toledo".

Además, incidió en que ha decidido emprender este camino por "responsabilidad" con el futuro, cuando ciertamente "al Gobierno le habría resultado más cómodo no hacer nada" y dejar la tarea a quien gobierne en 2020, 2025 o 2030 y porque es el PSOE "quien tiene más aprecio al sistema público de pensiones".

"Nos sentimos responsables de velar por el futuro del sistema público de pensiones", defendió Zapatero, que aprovechó para poner en valor su gestión de este sistema, con un superávit de 62.000 millones -incluyendo una próxima aportación de 2.000 millones-- y un aumento de las pensiones más bajas, "que siguen siendo bajas", un 32 por ciento desde 2004.

Además, Zapatero aprovechó para adelantar que el próximo viernes el Consejo de Ministros adoptará medidas para "afrontar la dualidad" del entre los contratos fijos y los temporales y el "exceso de precariedad que forma parte casi estructural del mercado laboral".

En concreto, avanzó que las propuestas de reforma laboral se concentrarán en estimular el empleo para los jóvenes y los trabajadores con menos formación y que, en todo caso, no habrá "merma de los derechos de los trabajadores". "Esa sería la única reforma que no sería buena y esa será la reforma que no será", aseveró

En un discurso que duró cerca de una hora, el presidente se refirió al PP en dos ocasiones, para reclamarle altura de miras con el pacto educativo y para afearle sus "tentaciones populistas", en especial sobre la inmigración.

Zapatero opinó que, en épocas de crisis, esas tentaciones "suelen emerger de los líderes y los proyectos políticos que no tienen consistencia, ni idea clara de un país" y, además, advirtió de que se mantendrá "muy firme en contra de cualquier populismo inaceptable" contra los inmigrantes.

Defiende los derechos de los inmigrantes. De hecho, pidió a sus compañeros del PSOE "máxima firmeza" para defender los "derechos humanos y cívicos", especialmente la sanidad y la educación, de todos los inmigrantes, aunque "desgraciadamente tengan una situación irregular que, por supuesto, hay que controlar".

El líder socialista acusó a "quienes dirigen el PP" de estar demostrando, en esta crisis económica, "una incoherencia diaria en los temas que salen a debate, una tentación al populismo y una falta de compromiso en los temas de España". No obstante, confió en que tanto el PP como otros partidos "estén a la altura" y trabajen "con voluntad sincera" por un pacto educativo en el que todos sean capaces de "ceder algo en aras del interés general".

"Plena confianza" en su rumbo. Zapatero había iniciado su discurso refiriéndose a lo "difícil" que ha sido el 2009, sobre todo para quienes han perdido el empleo y admitiendo que "la tendencia del empleo es la más difícil de invertir" aún cuando comience la recuperación económica --"estamos a punto", insistió sobre este extremo--.

No obstante, dijo tener "plena confianza en el rumbo elegido" por su Gobierno para impulsar la recuperación económica y auguró "un año de esfuerzos y de dificultades" pero en el que "el horizonte se va a despejar a favor de España".

"Os pido por tanto que en este momento todavía difícil, porque aún estamos en los momentos más duros de la crisis y aún no se aprecia mejora en la sociedad, tengamos la voluntad para perseverar, el temple necesario en la tarea, para explicar lo que hacemos y por qué lo hacemos y para estar de cerca de los sectores que más dificultades atraviesan", dijo a la plana mayor de su partido.

Además, dijo tener confianza en España, "que a pesar de la crisis sigue siendo la octava economía del mundo" y apuntó como factor favorable para la recuperación que el ahorro privado de los españoles ha pasado del 9 al 18 por ciento, unos 16.000 millones, un punto del PIB, según dijo.

"A veces hay que elegir caminos difíciles".  Y en la misma línea, finalizó agradeciendo a los socialistas su apoyo al Gobierno y pidiendo "tenacidad" en el "convencimiento" de que se ha adoptado el "rumbo adecuado" para salir de la crisis. "En épocas de dificultades a veces hay que elegir caminos difíciles", insistió.

De hecho, Zapatero dedicó también tiempo a defender el plan de austeridad con el que el Gobierno pretende ahorrar 50.000 millones en cuatro años para volver a colocar el déficit público en el 3 por ciento del PIB -tras cerrar 2009 con más de un 11 por ciento--.

Según dijo, aunque el principal esfuerzo es de la Administración General del Estado, el plan "igualmente incumbe" a las administraciones territoriales y "comporta esfuerzos y algunos sacrificios" que hay que saber "explicar a los ciudadanos". Así, empezó por recordar que entre 2004 y 2008 su Gobierno logró superávit en las cuentas públicas pero que éste ha desaparecido por los menores ingresos fiscales por la crisis y por el "gasto contracíclico" que el Ejecutivo ha tenido que hacer para paliar sus efectos.

No obstante, insistió también en que el nuevo recorte no afectará a las políticas sociales, a las becas, al fondo de inversión local o al de la economía sostenible ni a la inversión en I+D+i, argumentando que estas partidas son clave para reorientar el crecimiento económico hacia un modelo más productivo.

Además facilitó datos sobre los logros de estas políticas, precisando que 1,1 millones de familias han recibido ya la ayuda por nacimiento, 742.000 padres han disfrutado del permiso de paternidad, 285.000 jóvenes han recibido la renta básica de emancipación y 500.000 dependientes han sido beneficiarios de la Ley de Dependencia.

El apoyo a los bancos no ha costado al contribuyente. Asimismo, defendió todas las medidas adoptadas por su Ejecutivo para paliar la crisis y aprovechó para dejar claro que, "hasta ahora", las medidas de apoyo al sector bancario "no han costado ni un euro al contribuyente" sino que, más bien al contrario, gracias a las comisiones y a las condiciones de los avales el Tesoro obtendrá ingresos de este plan.

Habló también de sus planes para la presidencia española de la UE y no volvió a mencionar la posibilidad de sanciones o "medidas correctivas" pero sí dejó claro que su idea es poner en marcha "suficientes elementos y medios" para que se pueda hablar de "un gobierno económico de la UE".

Por último, dejó claro que el plan de austeridad no afectará a la ayuda al desarrollo (puntualizó que España ha sido el primer donante europeo en el terremoto de Haití) ni tampoco a la lucha contra el terrorismo. En este punto, felicitó a la Ertzaintza y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado .

"Es una gran prioridad nacional y el Gobierno tiene todo el empeño y una gran colaboración con el Gobierno vasco para que los violentos cada vez cuenten menos y la democracia cada vez cuente más y haga más libres a todos los ciudadanos", añadió, entre aplausos de los presentes.


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