Economía

Zapatero vive su primera huelga general por la reforma laboral

Aún quedan pendientes de negociar los cambios en el sistema de pensiones y en la negociación colectiva.

el 27 dic 2010 / 21:37 h.

Miles de españoles se echaron a la calle el 29-S.

El aumento del paro, las medidas para reducir el déficit y la aprobación de la reforma laboral en junio, marcaron un año en el que los sindicatos convocaron la primera huelga general contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Además de ésta, la dureza de la reforma en el mercado de trabajo fue la causa de una nueva ruptura del maltrecho diálogo social entre Gobierno, patronal y sindicatos.Estos últimos, presionados para convocar la huelga, reiteraron en numerosas ocasiones que no lo harían mientras que el Gobierno mantuviera su compromiso de no recortar derechos ni protección a los trabajadores.

Tras la aprobación por decreto de la reforma laboral en junio, ratificada por el Congreso en septiembre, CCOO y UGT consideraron que había llegado el momento, ya que en su opinión esta reforma es lesiva para los trabajadores porque, entre otras muchas cuestiones, facilita y abarata el despido. La reforma laboral tampoco gustó a la CEOE que abogaba por cambios más profundos en la negociación colectiva, el despido o el absentismo.

Así, el diálogo social, que se había retomado en enero, volvió a quebrarse y los sindicatos convocaron la huelga general. No obstante, Zapatero tuvo que afrontar antes, el 8 de junio, la huelga de los empleados públicos.

Tras el paro general, el aún ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, anunció que abandonaría su cartera. Desde que Corbacho llegó al Ministerio, en abril de 2008, la crisis provocó una gran destrucción de empleo y elevó el número de parados por encima de los 4,5 millones, según la EPA del tercer trimestre.

El nuevo ministro, Valeriano Gómez, se enfrenta a unas cifras récord de desempleo y sin acuerdo entre los interlocutores sociales para acometer las reformas pendientes: políticas activas de empleo, negociación colectiva y pensiones.

Para hablar de esta última, Gómez compareció el 1 de diciembre por primera vez en la Comisión del Pacto de Toledo y dejó claro que el Gobierno mantiene su idea de alargar la vida laboral, aumentar el periodo de cómputo para el cálculo de la prestación y reducir las prejubilaciones.

Con esa premisa de prolongar la vida laboral, ante la que "no hay salida", según el ministro, volverá a intentar negociar con la patronal y los sindicatos antes de que acabe el año en un diálogo que cada vez se torna más difícil.Para presentar su propuesta de negociación colectiva, los agentes sociales tienen como fecha límite el 20 de marzo o el Gobierno decidirá.

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