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Zoido arrolla al PSOE y gobernará con una histórica mayoría absoluta

El PP bate los récords de votos (166.000) y concejales (20) frente a un Espadas que pierde cuatro ediles y una IU que sobrevive.

el 22 may 2011 / 23:30 h.

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Un mar de banderas del PP celebraba la rotunda victoria de Zoido ante la sede regional de los populares.

Juan Ignacio Zoido será el alcalde de Sevilla los próximos cuatro años, y lo será por aplastamiento. Los espectaculares resultados conseguidos en las elecciones de ayer suponen que el PP ha arrollado sin contemplaciones, apuntándose una mayoría absoluta con la que certifica de manera contundente el cambio político que se venía anunciando, un vuelco político que ha puesto punto final a 12 años de gobierno socialista. Los 20 concejales logrados por los populares, la segunda mayoría absoluta de la historia de la democracia en Sevilla tras la de Manuel del Valle en 1983, suponen una victoria de tal calibre como rotunda y sin paliativos es la derrota del PSOE de Juan Espadas , que pierde cuatro concejales y cosecha los peores números socialistas desde 1995.

El PSOE auguraba un voto de castigo, pero éste ha sido mucho peor de lo esperado pese a que la participación fue muy elevada (un 62,73% que es la cifra más elevada de la democracia, superando el 63,34% de 1995), lo que en teoría beneficiaba a los intereses socialistas. Pero es que Zoido ha recolectado el mayor número de votos conseguido nunca por un candidato en Sevilla, ya que sus más de 166.000 apoyos suponen un récord que bate de largo los 153.000 que logró el propio Del Valle, rompiendo también la barrera de los 19 concejales que consiguió y quedándole sólo una marca por batir: Del Valle logró entonces el respaldo del 56,5% del electorado (se elegían 31 ediles, no 33 como ahora), mientras que Zoido se ha quedado con casi la mitad de los votos, un 49,31%. Nunca nadie en Sevilla ha tenido tantos votos ni tantos concejales. Del tamaño del batacazo socialista da idea otra cifra histórica: es la primera vez que el PSOE no supera la barrera de los 100.000 sufragios (se quedó en 99.168), una situación que no se daba desde 1979, cuando se quedó con 60.116 en las primeras municipales tras la dictadura franquista.

El triunfo de Zoido es tan brutal que ha superado hasta las previsiones más optimistas que barajaba el PP, que de partida aspiraba a garantizarse los 17 concejales que le darían la mayoría absoluta. Pero el resultado final es de otra dimensión, inhabitual en la política sevillana, una victoria que supone -en sintonía con lo ocurrido en el resto de España- un clarísimo volantazo a la derecha que abre una crisis de insospechadas consecuencias en un PSOE que ni en sus peores presagios imaginaba una situación tan devastadora en la que es la principal plaza fuerte del socialismo en toda España.

Por distritos. Pese a que el considerable incremento de la participación (un 62,7% frente al 54,61% de 2007) hizo albergar inicialmente esperanza a los socialistas, la perdieron rápidamente en cuanto empezaron a conocerse los datos oficiales. El mejor termómetro es que el PSOE sólo logró imponerse en dos de los once distritos de la ciudad, en Norte y Cerro Amate , diciendo adiós a plazas históricas como Macarena , Este y San Pablo-Santa Justa . Un panorama desolador.

La primera lectura es evidente: Zoido ha conseguido llevarse buena parte del electorado socialista, tal y como venía anunciando desde hace tiempo sin que muchos le creyeran, especialmente en el PSOE. Pero al final ha resultado no sólo que era verdad sino que ésta iba mucho más allá, que la fuga del electorado ha sido masiva y los socialistas sólo han logrado conservar a los muy fieles. El PP se ha llevado no sólo a los indecisos, sino también a un votante más de centro que en otras ocasiones ha apoyado al PSOE y al que Zoido ha convencido ahora con su promesa del "cambio tranquilo". Pedía el voto robado de la izquierda, pero no le ha hecho ni falta porque éste ha cambiado de bando voluntariamente. Decían los analistas que en 2007 el PP le sacó 4.000 votos al PSOE y que para lograr mayoría absoluta tendría que conseguir hasta 20.000, una cifra que se consideraba imposible: al final la diferencia ha sido de 67.000 sufragios, lo que obligatoriamente significa que parte del electorado socialista ha cruzado de acera para irse con los populares.

Zoido, exultante pero conciliador en la celebración, aseguró a los suyos que no les va a defraudar. Su frase más contundente fue para esgrimir uno de los argumentos que más ha utilizado en los últimos años: "Vamos a pasar página de la corrupción".

El vendaval del PP también ha afectado a IU , aunque mucho menos que a los socialistas. Si éstos han pasado de 15 a 11 concejales y de 124.534 votos a menos de 99.000, la formación de Antonio Rodrigo Torrijos ha perdido menos de 2.000 votantes, aunque esto ha significado pasar de tres a dos ediles. Tal y como se esperaba, la coalición de izquierdas ha aguantado el tipo y ha sabido fidelizar a su electorado, lográndolo pese a afrontar la campaña electoral con muchos menos medios económicos y encima con el varapalo que supuso conocer la citación como imputado por el caso Mercasevilla de su cabeza de lista a 48 horas de las elecciones. En su análisis, IU hizo ayer gala de haber sabido resistir, de aguantar relativamente bien el terremoto conservador, pero su condición de llave del gobierno se pierde ante la debacle socialista.

Por su parte, el PSOE habló por medio de Juan Espadas para achacar su abultada derrota sobre todo a la situación de crisis que afecta a la ciudadanía, que a su juicio ha expresado su malestar castigando al partido en el gobierno, pasándole también factura por escándalos como el de Mercasevilla y el desgaste que arrastraba el actual alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín. Ahora le toca iniciar una dura travesía por el desierto, comprometiéndose a hacer una oposición "leal e implacable". "Aquí no termina todo, aquí empieza un nuevo ciclo político en la ciudad con un nuevo proyecto, el de los socialistas en la oposición", en la que no estaban desde los ocho años que duraron los mandatos de Alejandro Rojas Marcos y Soledad Becerril, entre 1991 y 1999.

El PA sigue sin entrar. Por lo que respecta al Partido Andalucista, estuvo cerca de regresar al consistorio porque de hecho los resultados le estuvieron dando dos concejales durante buena parte de la tarde-noche. Pero al final, pese a mejorar sus resultados (creció de 13.839 a 16.086 votos) no logró meter la cabeza, como tampoco una UPyD que nunca estuvo cerca de dar la sorpresa. Con 11.000 votos se convierte en la quinta fuerza política de la ciudad, pero está todavía lejos de tener peso real.

¿Y el movimiento del 15-M , tuvo algún reflejo? Quizás a la efervescencia política que ha provocado pueda achacarse la alta participación, aunque igual también está detrás del crecimiento de los votos nulos (6.380, seis veces más que en 2007) y en blanco (9.346, el 1,99%). Unas cifras residuales frente a los números colosales de Juan Ignacio Zoido, que ayer inició a lo grande una nueva era política en Sevilla.

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