Local

Zoido sólo parará la torre Pelli si peligra la distinción de la Unesco

Túmbala insiste en que el Ayuntamiento puede anular la licencia, incluso sin que le cueste dinero.

el 05 oct 2011 / 10:42 h.

TAGS:

El alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), se hizo ayer el valiente y aseguró que "sería capaz" de parar la torre Pelli que se levanta en la Cartuja, pero sólo en un supuesto: si se pone en peligro el sello de Patrimonio de la Humanidad que la Unesco concedió a la Catedral, el Archivo de Indias y el Alcázar, un futurible poco probable y, sobre todo, lejano por la lenta maquinaria de la organización internacional, que, por ahora, sólo ha quitado el diploma a la ciudad alemana de Dresde por la construcción de un puente y al santuario de los óryx árabes de Omán por las plataformas petrolíferas.


Zoido afirmó ayer que "sería capaz de parar" el rascacielos si supusiera "poner en riesgo" la declaración de Patrimonio de la Humanidad, pero reiteró que el proyecto cuenta con todos los requisitos legales. Su promotor, Cajasol, añadió que es "muy positivo" para la ciudad y que cuenta "con una rotunda seguridad jurídica y de legalidad en todas las correspondientes licencias".


Sin embargo, los detractores del rascacielos de 178 metros de altura insisten en que el Ayuntamiento debe y puede parar ya los trabajos y atender así a los requerimientos de la Unesco, que durante este mes mandará a Sevilla a una comisión de Icomos, su órgano asesor en materia de Patrimonio, para analizar el avance de los trabajos y sus repercusiones. No obstante, hasta el próximo verano no volverá a tratar este tema, en la agenda de la Unesco desde hace ya tres años.


Según la plataforma ciudadana Túmbala, el Consistorio podría aprobar en el Pleno que la construcción de la torre es lesiva para el interés público y llevar a los juzgados de lo contencioso-administrativo la paralización de la obra para que un juez anule la licencia. Un proceso que podría eternizarse mientras se levanta una planta cada dos semanas.
Para la plataforma, es "el único camino que tiene el Ayuntamiento para paralizar los trabajos si la Unesco se pronuncia en contra de la torre", admitió el arquitecto Ventura Galera.


Además, arquitectos como José García Tapial defienden que la jugada no le saldría nada cara al Ayuntamiento: sólo pagaría 26.537 euros por planta derribada y el Consistorio incluso le podría reclamar a Cajasol alrededor de cinco millones de euros por el uso de la parcela municipal junto a la torre y por tasas actualizadas por la licencia de obra. Unos cálculos que no casan con los de los responsables del proyecto, que aseguran que la indemnización podría alcanzar los 200 millones de euros.


De hecho, el coste del proyecto es de 318 millones y los trabajados en la torre ya se centran en la estructura de la novena planta. Además, Cajasol considera un todo el rascacielos y los dos edificios a sus pies.


Túmbala presentó nuevas recreaciones de la torre vista desde, sobre todo, Triana, que no tiene el sello de Patrimonio Mundial.

  • 1