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In fraganti

Delinquir con Guerrera

Juan-Carlos Arias jcdetective /
29 jun 2019 / 07:55 h - Actualizado: 29 jun 2019 / 07:55 h.
  • Delinquir con Guerrera

La detención, el pasado miércoles, del sargento brasileño Manoel S. R. que integraba tripulación del Presidente Jair Bolsonaro tras descubrirse en su maleta casi 40 kilos de coca en el aeropuerto de San Pablo corroboró que nuestro aeródromo es parte de la ruta del narco tras ‘tocar’ Lisboa desde Brasil. También, que el olfato de Guardia Civil y Policía Nacional no obvia uniformes, ni sonrisas ‘de compañeros’, ni regatean esfuerzos para luchar el delito. La droga tenía como destino las cercanías de la Giralda.

Fue la tenacidad del Grupo Fiscal y EDOA de la Benemérita la que situó a Sevilla como noticia mundial. El mismísimo presidente brasilero oferta máxima colaboración, exige ‘castigo severo’ aclarando que los 300.000 militares brasileños son mujeres y hombres íntegros. Él mismo fue Capitán aunque prefirió los negocios, dentro y fuera del Parlamento. A este populista presidente le pondremos al sargento encarcelado, al menos, en cuarentena. El viaje cuya escala era Sevilla, desde Brasilia a Osaka (Japón), se le terminó en la cárcel alcalareña al suboficial.

El Vicepresidente brasileño, General Hamilton Mourao, salió al trapo de su jefe aclarado que el sargento detenido es una ‘mula muy cualificada’ justificando que las Fuerzas Armadas de Brasil-FAB no son ‘inmunes al flagelo de las drogas’. Añadió que esto afecta a la ‘sociedad como un todo’ y recordó que ‘no es la primera vez que un militar es detenido con estupefacientes’. Ese capote intenta minimizar un escándalo.

Faltan por conocer más detalles del alijo incautado. El equipaje no era exportación reglada ni está sujeto a la inmunidad diplomática. Pero !!no hay problema!! En Sevilla hay muy buenos abogados. Le recomendamos al de ‘La Manada’. Ahora tiene tiempo, mientras espera la sentencia condenatoria del Supremo para replicarla en amparo al Constitucional, tras ganarlo ‘todo’ a su tropa de violadores, ex militar y ex guardia civil incluidos.

Impunidad, padrinos y ‘pasaba por allí’

Que un militar de 38 años sea ‘pillado’ con una maleta cuyo precio de mercado se aproxima a los dos millones de euros no es algo azaroso. O fue sobornado o integraba red de narcos que tienen a Sevilla como plataforma europea. Imaginamos que la carrera de éste sargento, que ya frisa los cuarenta, no alcanzará el generalato. La tentación es grande, la del dinero fácil. Que se lo digan a la plantilla de Isla Mayor de la Benemérita. La detuvieron sus colegas de ‘asuntos internos’ tras mirar de reojo alijos de ‘El Negro’

Delinquir con cargo o despacho, y que ello éste avalado –además- de uniforme o rango, añade seguridad al criminal. Suponemos que tendría esa sensación de impunidad ante el delito e inmunidad a la denuncia. Obviamente, delinquir en el ejército tiene historia y, muchas, son curiosas. Las mejores parten tras conocerse declaraciones de imputados: ‘no sé nada’, ‘pasaba por allí, no ví nada’, ‘ese día estaba de permiso’, o el socorrido ‘no conozco a la persona a la que Vd. se refiere’ que popularizo Rajoy. La literatura en la Justicia militar marida las más peregrinas excusas con las mentes más benevolentes en función del grado del imputado, del denunciante o de quién es la víctima.

Un ejemplo lo hallamos en una soldado valiente que denunció violación grupal en cuartel de Bobadilla (Málaga). El Juzgado Militar 24 de Sevilla finalmente archivó la causa con la firma de una Jueza. La víctima recurrió ya al Supremo. Los graves hechos merecieron interés ‘0’ de colectivos feministas que sí se constató en los lamentables hechos protagonizados por ‘La Manada’. Desde aquí sólo podemos escribir #yositecreo vulnerando la neutralidad que se le supone al opinador y animar a que la Justicia militar no parezca de antaño: clasista, machista y patriarcal. Se echa de menos, en este triste caso, el apoyo público de la Ex Comandante Zaida Cantera de Castro, hoy Diputada del PSOE, que conoce bien el acoso sexual y laboral por ser mujer en el ejército. Pero esta Sra. es ‘de nivel’.

Otro caso llamativo sucedió en el Colegio Mayor ’San Hermenegildo’ sevillano. Más curioso es que esté reservado a hijos de oficiales. Un Coronel en su último destino llegó a su jefatura cuando descubrió corruptelas de su antecesor. Indagó, ayudado por colegiales hambrientos por ‘trapicheos’ de cocina. Se descubrió una trama que inflaba facturas y ‘despistaba’ whisky y jamones para hogares de los beneficiados. El Supremo -en 2014- condenó a más de dos años de cárcel y devolver casi 100.000 euros a un Coronel, un Comandante y un Subteniente. El último fue gráfico al ser pillado: ‘Si mi culo cae, cae el de más gente’. El hombre cayó bajo el radar de la Justicia. Nada más.

Ahora que estamos próximos a celebrar el 500 aniversario de la primera circunnavegación terráquea que culminó Juan Sebastián Elcano en el buque-escuela que lleva su nombre no se ha podido descubrir quién introdujo 127 kilos de coca en 2014. Los ‘controló’ la DEA norteamericana en los muelles de Nueva York. La novela de Juan Bonilla ‘Nadie conoce a nadie’ y el descontrol a bordo de nuestra nave insignia no encontró imputado alguno. Pero la gloriosa Marina patria sale trastocada. Las culpas, no obstante, apuntaron -al principio- a dos marineros de origen sudamericano. País!

‘La manada’ militar

Pero si es actualidad que alguien con uniforme militar cometa fechorías tenemos dos referencias en ‘La manada’, tristemente sevillana. El ex miembro de la UME (Unidad Militar de Emergencias), el cuerpo más querido y aplaudido quizás del ejército español, Alfonso Jesús C. fue condenado a 15 años de cárcel y abonar solidariamente 100.000 euros a su víctima en los sanfermines de 2016. Así reza el Fallo reciente del Tribunal Supremo sobre unos hechos que conmovieron a nuestra sociedad.

Este individuo –además- ha sido condenado a pagar 150.000 euros. Esa multa es de la Agencia de Protección de Datos por difundir sin consentimiento -de dicha víctima- videos de temática sexual en grupos de mensajería que rebotaron en redes e internet.

Además de los hechos sentenciados por el Supremo de ‘la Manada’ en Pamplona sobre este ex militar hay otra acusación. Fiscalía pide 7 años de cárcel e indemnización de miles de euros a otra víctima de abusos sexuales semanas antes de consumar sus fechorías pamplonicas. Se ubican al norte cordobés, en la feria de Torrecampo. La jueza de Pozoblanco Eva Sesma, y pocos lo saben, cogió la medida a los trucos, excusas y trampas que esgrimieron Alfonso Jesús y sus compinches mientras se procesó la causa.

Sedaron y abusaron de una chica. La patalearon. La dejaron desnuda en medio de una carretera tras negarse a los peores abusos que –presuntamente, por favor- cometieron estos 4 ’valientes’, dos de ellos militar y guardia civil en activo entonces.

Tan bochornosa forma de diversión la descubrieron dos avezados policías forales navarros desplazados a Pozoblanco. Tras semanas de indagaciones in situ convencieron a la víctima para que denunciara a sus agresores ante el pánico que le daba tal paso. Uno de ellos, como veremos, exhibía a cualquiera la placa de guardia civil. ¿Eso es jeta?.

El ex miembro de la Benemérita, Antonio Manuel G. merece un aparte. Por los hechos de Pamplona tiene condena de 17 años del Supremo por haberle robado el móvil a la víctima. Tal realidad la Audiencia y TSJ de Navarra lo calificaron de ‘hurto’, nadie sabe por qué. Más llamativo es que salga de rositas tras descubrirse, por dos excelentes policías forales, que la noche donde ‘cazaban’ víctimas en la feria de Torrecampo usara su carnet y placa para incautar droga a consumidores.

Después, las ‘papelinas’ y piedras de hachís se las repartía ‘la Manada’ para estimular su euforia. Esquivamos así a su abogado-portavoz. Se altera el Letrado si se asocia la palabra burundanga con sus patrocinados. Los videos que detallan tan despreciable conducta abusiva estaban en el móvil que voluntariamente facilitaron a la Policía Foral los ahora condenados. Esto acredita la sensación de impunidad que tenían sobre su proceder era más militar que otra cosa. Creerse inmune, además, juega esos partidos.

Fotos de ‘La Manada’ con guerreras desabotonadas y el tricornio sobre torsos desnudos que vimos tras circular en el patio de internet indignan de sobremanera. Más a quienes sirven de uniforme y saludan al ciudadano con respeto y tesón. Fácil de imaginar, pues, el alivio que tendrán los integrantes de la guardia civil cuando este individuo lo expulsen de un colectivo de servidores al ciudadano. Chulos y violadores sobran.

Por último cabe recordar al inolvidable Miguel de Unamuno sobre los militares. El General Primo de Rivera le desterró a Fuerteventura. Se enfrentó al también General Millán Astray: ‘habéis ganado [guerra fratricida 1936-39] con la razón de la fuerza, no con la fuerza de la razón’ cuando intentó agredirle el fundador de la Legión al grito de ‘Viva la Muerte’. Es obvio que los militares que cometen delitos fuera de la contienda bélica son minoría, muy pocos. La inmensa mayoría están para mejores empeños, al servicio del estado. La patria es de todos, no sólo de quien usa guerrera. Recuérdenlo.


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