viernes, 13 septiembre 2019
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La hermandad Castrense parte hacia la aldea

300 romeros acompañan a la comitiva que partió de la base militar de Tablada

Juanmi Vega @Juanmivegar /
04 jun 2019 / 11:10 h - Actualizado: 04 jun 2019 / 11:10 h.
  • Momento en el que suben el Simpecado a la carreta. / Juanmi Vega
    Momento en el que suben el Simpecado a la carreta. / Juanmi Vega

Hoy era un día diferente en la base militar de Tablada. El laxo control de acceso así lo desvelaba.

Apenas cien metros separan el avión que da la bienvenida a los visitantes con la iglesia que donde radica el Simpecado bendito de la corporación filial.

Decenas de personas iban accediendo al interior de la capilla del acuartelamiento aéreo para escuchar la misa de romeros. Fuera, la banda de música militar iba afinando los instrumentos para acompañar los primeros metros de recorrido de la carreta.

Los bueyes estaban en el césped, a la sombra, preparándose para el trabajo. Las carriolas yacían aparcadas a los lados de la iglesia. ‘El nombre es lo de menos’ rezaba el cartel de una de ellas. Lo comprendes cuando hablas con alguno de los romeros que hacen el camino y cuentan sus historias y los motivos que los llevan a agarrarse a la trasera de la carreta del Simpecado.

El eco de las sevillanas se escuchaban fuera. Los sones del himno de España, interpretado magistralmente por Pedro el tamborilero, anunciaba la salida del Simpecado.

Los últimos metros lo portó Manuel Senciales, hermano mayor de la corporación.

Vivas a la Blanca Paloma, a la hermandad de Montequinto, que está hermanada con la Castrense, y la banda empieza a interpretar marchas militares.

Los niños del colegio Vara del Rey se asomaban a las ventanas de las clases para gritarle vivas a la virgen.

La hermandad Castrense ya está en camino. El próximo viernes tendrá la presentación ante la matriz. Comienza la cuenta atrás hasta la noche más larga del año.


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