sábado, 17 agosto 2019
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Sábado de Pasión: La ilusión de las vísperas llega a su final

Pleno en los barrios de Torreblanca, Alcosa, Padre Pío, Ciudad Jardín, San José Obrero y San Jerónimo en una jornada en la que no hubo incidentes ni nada que reseñar

13 abr 2019 / 21:47 h - Actualizado: 13 abr 2019 / 21:57 h.
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Horas escasas para el “oficial” pistoletazo de salida. Sevilla se muestra al mundo como un niño impaciente que su túnica enfundarse por vez primera ansía. Hoy, de nuevo, los barrios fueron templos de fe que aunaron las esperanzas de quiénes ya han gozado del privilegio de rezarle a sus cofradías.

Flamante tarde acaecida en seis barrios protagonistas. Torreblanca, Alcosa, Padre Pío, Ciudad Jardín, San José Obrero, San Jerónimo... No hay palabras que puedan explicar el fulgor que emana de los corazones del último día de vísperas. Esta tarde no hubo esperas, ni prisas. Como decían en Torreblanca, “hoy la que sale es la mía”. Casi ná... Los dos costeros por pareja a tierra que estas corporaciones han demostrado a Sevilla que más allá del centro también se ama a Cristo por encima de cualquier habladuría.

Seis barrios, seis maravillas. Cuánta razón tuvo mi compañero Manuel Fernández en su previa publicada en El Correo de Andalucía al afirmar que en cada lugar las devociones “bullen hoy con sus cofradías”. La pasión fue del sábado que alberga su nombre, real en cada calle, plaza o avenida. Comencemos por contar de Padre Pío su travesía. Corazón puro el del capataz del Señor de la Salud y Clemencia y su cuadrilla que a nuestro compañero de ABC Manuel Jesús Rodríguez Rechi homenajearon poco después de su salida. “Vamos a llevarle al Señor a su madre”, dijo el capataz. Mi más sentido reconocimiento a quienes son capaces con sus gestos de amar.

Posteriormente, estampas que a nadie indiferente dejan. A sones de ‘La Saeta’ llegó a la Parroquia del Cerro el nazareno de Salud y Clemencia. Divina fue, igualmente, la gracia de una virgen que con la marcha ‘Coronación’ cerró la ida para poner nuevamente rumbo a casa, aclamada por un barrio que por sus hermandades de pasión se llena.

Desde Padre Pío a Nervión, el sentido cambia y todo queda sumergido en profunda emoción. La Milagrosa fue testigo de la doble pasión sevillana. Toda la ciudad debería expresar su gratitud a una hermandad que, esta vez, por culpa del fútbol, puso de su mano la solución. Misterio y palio aceleraron su paso para el Pizjuán dejar atrás. Ejemplo debería ser para muchos que, con cervecita en mano, colocan las sillas de un bar para ver a la cofradía pasar. No hay mayor vergüenza que no entender que al prójimo hay que respetar.

Hablando de respetos, a Torreblanca debo mencionar. La lejanía no es óbice para que el corazón no vuelque su entusiasmo hacia un tiempo y espacio en el que parece que el mismo Pilatos de su paso ese amor de barrio quisiera promulgar. No hay mejores anuncios que deleiten ilusiones que la de su nueva banda. La agrupación musical de la Sentencia de Jerez supo al misterio del Señor Cautivo acompañar. Igualmente, se volcó el público con la Virgen de los Dolores, sabiendo que no será la última vez que este año realice una salida procesional. El próximo 12 de octubre saldrá de nuevo a las calles aledañas a San Antonio de Padua por su XXV aniversario fundacional. La hermandad lo ha anunciado en comunicado oficial. También el Cautivo tendrá, por el mismo motivo, un Vía Crucis particular. Hasta el próximo 27 de marzo su barrio no recorrerá.

Viremos la dirección hacia la iglesia de El Valle. Los Gitanos recibieron a Caridad y Dolores para que, un nuevo Sábado de Pasión, realizaran su estación penitencial. ‘A ti Manué’ sonó cuando el palio llegó al Santuario. Todo un guiño al titular que reside en este hogar. El regreso a la parroquia tuvo una pésima particularidad. El gol inicial del Sevilla FC desde un bar puso los nervios en una cuadrilla que el capataz tuvo que calmar.

Paremos en Alcosa. El perdón es divino en una singular cofradía que cada año va a más. 250 nazarenos acompañan a sus titulares durante un camino cómodo pero lleno de vitalidad. Vida más que presente en el empeño de una hermandad que a su palio no quiere que nada le pueda faltar. La Virgen de la Purísima Concepción concentró la mayor parte de los estrenos de la corporación: tercera y cuarta tanda de candelería, tocado de la dolorosa hecho con encajes de Bruselas y fajín nuevo. Sin embargo, todo eso queda en segundo lugar cuando la simbología se funde en cirios con fines de cristiandad: los donantes de órganos y las madres del barrio tienen su sitio, como regalo a su disposición a regalar felicidad.

Por último, y no menos importante, la agrupación parroquial de San Jerónimo su alusión se tiene que llevar. Novedades en sus pasos, enmarcadas en signos de ilusión y humildad. La imagen del Nazareno lució su nueva túnica blanca durante el caminar. Todo un orgullo para los 150 hermanos en traje de chaqueta que conforman una comitiva que, desde las 17:30 de la tarde dejó atrás la parroquia de Nuestra Señora del Rosario (calle Boquerón) para mostrarle a la ciudad que la vanidad queda fuera de la ecuación cuando la ilusión entra en escena de verdad.

Todo casi dicho. Sólo queda poner el punto y final a una jornada que a 1.900 nazarenos el tiempo en breves comienza a volver a contar. Esta noche, en #LaRecogía, les contaremos la última revirá.


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