Columnas
Actualizado: 10 sep 2018 / 23:36 h.

Villa Borghese está sitada en el pulmón de Roma, es a su vez el corazón verde de Roma y dicen que es a Roma lo que es el Central Park para New York y lo que es el Hide Park para Londres. Los Medici sabían dónde elegir lugares para vivir y como disfrutar de sus propiedades. La villa está dentro de Roma y son unos jardines tranquilos y llenos de paz para pasear, dicen también que es el pulmón verde de la ciudad por su forma. Los jardines fueron ideados y diseñados por el cardenal Scipione Borghese, que era sobrino del papa Pablo V, y en él puso 400 pinos, varias fuentes de Giovanni Fontana, además de varias esculturas del Pietro Bernini, un lago artificial, un zoo y un anfiteatro. Scipione Borghese fue hombre de gusto refinado y con una curiosidad intelectual insaciable. Dedicó parte de su fortuna a reunir una de las colecciones más importantes de Europa, además de restaurar y de construir iglesias por toda la ciudad aún puede verse en ellas el águila y el dragón, emblema de los Borghese. En 1612-14 construyó el Casino Borghese para albergar su colección de arte, con preferencia sobre la Antigüedad clásica y el Renacimiento y algo del barroco, aunque se desinteresó del arte medieval, al que consideraba demasiado tosco. Fue el descubridor y primer mecenas de Bernini, al que le encargó sus primeras obras relevantes, que aún hoy continúan siendo parte de las piezas más impresionantes de la colección. También adquirió importantes obras de Caravaggio. El príncipe Camilo Borghese (casado con Paulina Bonaparte, hermana menor de Napoleón), en 1808 vendió al emperador francés más de 400 esculturas antiguas, que hoy son el fondo Borghese del Museo del Louvre. También encargó a Antonio Cánova la escultura de su mujer, Paulina, retratada como la Venus Victoriosa, también hoy una de las piezas importantes de la Galería.

La villa pasó a ser propiedad del estado a partir de 1901. Su abundante arboleda y fuentes la hacen como muy atractiva para visitarla en verano, prácticamente en todas las intersecciones del parque hay alguna fuente o alguna estatua dedicadas a grandes personajes como Byron, Goethe o Victor Hugo. Es espectacular y maravilloso encontrarse en el centro del parque el giardino dil lago, un jardín con un lago artificial y un templo jónico dedicado al dios de la salud; y un poco más al sur, y si a uno le gusta el art nouveau, es recomendable acercarse a ver la Fuente de los faunos y a la parte nororiental de la villa para ver el Museo Zoológico llamado Bioparco. Junto al estanque de villa Borghese con estimables se pueden ver fuentes barrocas con caballos marinos alrededor del templo de Esculapio y un teatro de madera que reproduce el Globe Theatre, Shakespeare bajo las estrellas de Roma dirigido por Gigi Proietti. Normalmente a finales de mayo todos los años se puede ver un respetado concurso hípico internacional de saltos, para los niños está una pequeña ludoteca llamada la Casina de Raffaello. Finalmente, al aire libre y gratis se puede entrar en la casa del cinema siempre con un programa interesante de cine.

A quienes les guste el arte deben planificarse la jornada y quizá comenzar viendo la villa por la mañana y las esculturas de Bernini o Casanova, piezas únicas del arte de siempre. Finalmente visitar los recintos de los animales para después desplazarse hacia el museo Etrusco de Villa Giulia, y si ya tienen ganas de comer, la gente recomienda hacerlo en el restaurante del Bioparco. Generalmente a todos los públicos les encanta visitar la villa y la mayoría recomienda que es verdaderamente un lugar donde perderse y para reflexionar y encontrarse con uno mismo, e incluso con variantes de uno mismo, bien sea paseando, haciendo deporte corriendo, o sin lugar a dudas ocupando el tiempo visitando el espléndido museo Borghese. Para muchas personas que visitan Roma esta es una visita imprescindible, no solo por sus espléndidas esculturas, sino también por su importante colección de pinturas y por el placer de gozar de sus enormes jardines, al igual que la zona residencial cercana que también merece la pena ser visitada. Algunos visitantes dicen que la villa es el Central Park en Roma, que es muy extenso y que tiene diversos rincones para caminar y para explorar a pie o en bicicleta. Cuando entras al jardín pasas primero por encima de las escalinatas de Piazza Di Spagna, desde allí hasta llegar al ingreso se puede ver una de las mejoras vistas de la ciudadela de Roma.

En el museo de la Galleria Borghese están expuestas y custodiadas una fabulosa colección de bajorrelieves y mosaicos antiguos y esculturas del siglo XV al XIX, especialmente las obras maestras de Caravaggio, Raffaello, Tiziano, Correggio, Antonello da Messina, Giovanni Bellini y la escultura de Gian Lorenzo Bernini y de Canova. Son veinte salas en exposición más la portada y el salón de entrada, más de 260 obras que están custodiadas en el depósito de la gallería Borghese y que se pueden visitar siempre que antes se haga una reserva para poder realizar la visita. Recuerden que, por razones de seguridad, la visita se hace normalmente en turnos de dos personas o de una persona sola, con un máximo de 360 personas por turno.