miércoles, 18 septiembre 2019
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Buen periodista y ser humano

15 dic 2017 / 20:37 h - Actualizado: 15 dic 2017 / 22:34 h.

Decía Ryszard Kapuscinski que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades y sus tragedias. En definitiva, todo esto es consustancial al periodista. Y al que habla de las cofradías, mucho más. Para escribir sobre ellas, tienes que amarlas, gustarte sus gentes y, sobre todo, tratar de comprenderlas porque, en ocasiones, no es nada fácil. Sólo de esta manera, uno es capaz de transmitir correctamente al resto de los mortales lo que hacen o lo que pretenden. Esto no te exime de ser críticos, porque al final nuestras hermandades las conforman personas y éstas también se equivocan. Pero es, entonces, cuando hay que tratar de entender ese error, su motivación y hablar de éste con el mayor de los respetos. Soy de los que piensan que es necesario construir y no destruir. Y eso, en buena parte, sólo está en nuestras manos porque jugamos un papel muy importante en esta sociedad, dañada por los bulos y falsas noticias en las redes sociales. Todo esto podría aplicarse también al que escribe de cofradías en medios de comunicación y no es periodista. Es lo que ha hecho durante mucho tiempo Manolo Romero, una buena persona, a quien sustituyo en esta tribuna y de quien he aprendido mucho durante tantos años.


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