domingo, 19 agosto 2018
18:20
, última actualización

¡Buenos días!

09 ago 2018 / 22:07 h - Actualizado: 09 ago 2018 / 22:46 h.
  • ¡Buenos días!

Parece que a pesar de celebrar hoy el día de San Lorenzo no vamos a arder en la parrilla. Esta noche pasada ya ha sido de sabanita y repeluco mañanero, una delicia. Y es que es vivir en un barrio entre dos brazos del río tiene sus encantos. Sevilla esta en vacaciones y se nota en muchos detalles: el tráfico, los aparcamientos, los servicios, etc. pero los que no abandonan son los bares de siempre que siguen al pie del cañón día a día. Hay una zona en concreto que está en máximo auge y es el barrio de Triana. Estar junto a la orilla del río es como estar paseando por el corazón de cualquier costa. Pudiera ser la calle Betis el paseo marítimo de Fuengirola o San Jacinto la plaza del Cabildo en Sanlúcar de Barrameda. Tanto es así que uno de los lugares más emblemáticos de la tapería típica sevillana ha cruzado el río desde la calle del ateneísta José de Velilla a la plaza de Peñaflor en Triana. Si os digo que en Sevilla no es reconocido por sus grandes instalaciones, por la belleza de sus camareros, por su gran terraza de veladores o por una ubicación cómoda para el cliente, seguro estoy que ya algo se te va viniendo a la cabeza. Si te digo que es un adelantado al tiempo en el que no teníamos tanto Google Maps pero que sin conocer dónde estaba tan solo por el olor a adobo ya dabas con el lugar, ya no has dudado ni un momento en contestarme Blanco Cerrillo. Pues sí, el adobo ya está en Triana, no en barbos como cantaba El Pali, sino en gondolitas blancas de boquerones. Si ya este barrio era un sueño, ahora ya es un sueño en adobo, que arte.

Hazme un favor, se feliz. ~


  • 1