sábado, 21 julio 2018
23:44
, última actualización

¡Buenos días!

12 jul 2018 / 19:40 h - Actualizado: 12 jul 2018 / 23:26 h.
  • ¡Buenos días!

Sevilla sigue contando con cines de verano repartidos por distritos, casi veinte, pero el encanto no es el mismo. Me viene al recuerdo aquel plan perfecto en las noches estivales que era ir al cine de verano. En la puerta del bar junto a casa ponían la cartelera con la función del día. Íbamos al cine San Juan Bosco en la carretera Carmona frente a los Majarones y junto al bar Luque o bien al cine Pagés que estaba por San José Obrero. Si iba a casa de los abuelos en Triana nos tocaba el cine Avenida en Pagés del Corro. Allí me contaban las batallitas de juventud cuando iban al Cine Alfarería, el Astoria, el cine de San Gonzalo, el Gran Cinema de Triana, el Cine Rocío, etc. Llegabas y te encontrabas en la puerta al tío de los higos chumbos, comprabas la entrada en la mini ventanilla, veinte duros, a la que por el día era Paca tu vecina y por la noche la taquillera del cine. Entrabas por la puerta de hierro repintado donde Fernando, el marido, te picaba el pase y un pequeño hall con cientos de carteles, Bruce Lee, Hermanos Marx, Esteso y Pajares, Lo que el viento se llevo, etc.. Tenías dos opciones, o sillas de aluminio unas junto a otras, bocadillo de tortilla o filete empanado y cantimplora de Mirinda o gazpacho o si ibas con tus padres, y era primero de mes, en los veladores con pescaíto frito, tomate aliñado y heladito para el postre. La película era lo secundario, la veías todos los veranos, pero el fresquito, el olor a jazmín y dama de noche, hacían mágicas estas noches. Hazme un favor, sé feliz. ~


  • 1