sábado, 23 febrero 2019
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Campeones

06 feb 2019 / 17:17 h - Actualizado: 06 feb 2019 / 17:19 h.
  • Campeones

No he visto la película. En realidad, tampoco piso demasiado los cines. Cosas de padre reincidente y menesteroso, copado por el trabajo y el laboreo doméstico al que no le sobra demasiado tiempo para el ocio. Dicen que la película en cuestión, ‘Campeones’, merece la pena el paseo al multicines. No sé si ya tendré tiempo de verla... el caso es que el emocionante discurso del actor Jesús Vidal, uno de los protagonistas de la cinta, ha servido para recordar que su historia, más allá del celuloide, es un relato de superación, excelencia, cultura del esfuerzo y sobre todo, de una tremenda e impresionante dignidad.

No soy el primero que comenta el lance. Ya lo han hecho firmas mucho más rutilantes que la que encabeza estas líneas semanales. Los cómicos congregados en el auditorio de Fibes sorbieron su moquito y echaron su lagrimita mientras Vidal mencionaba tres palabras que han quedado grabadas a fuego. El actor de Campeones habló de “inclusión, diversidad y visibilidad”. Él se lo debe a unos padres que un día apostaron por la Vida, escrita por mayúsculas. Pero vivimos en una sociedad que derrocha llantos por sus mascotas y permite el asesinato silencioso de los discapacitados nonatos.

Es el mismo mundo desquiciado que tolera a lunáticos consolando a los cerdos, las vacas y los borregos que van cargados en camiones camino de los mataderos mientras reivindican el derecho a acabar con la vida no nacida. El espinoso asunto del aborto no puede ser abordado sin sufrir una catarata de insultos y descalificaciones de esa progresía que admite la muerte cobarde y clínica. Pero algo podría estar cambiando. No nos sirven esas lagrimitas. A lo mejor no se enteraron de que Vidal les estaba enseñando su mejor victoria: el derecho a la vida.


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