sábado, 19 enero 2019
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, última actualización

Cinco minutos de consulta

28 nov 2018 / 11:22 h - Actualizado: 28 nov 2018 / 11:23 h.

Le hemos sacado tanta punta al lápiz que apenas podemos sostenerlo con dos dedos. Parece que la mina que asoma por el taquito de cedro no puede sobrevivir otros dos giros sobre la cuchilla. Es lo que tiene ir de gratis total, medicina para todos sin que haya que pagar un duro, al menos en consulta porque pagar, pagamos aquellos que estamos fritos a impuestos directos e indirectos: IVA, IBI, IRPF, Patrimonio, Sociedades, Autónomos, Sucesiones, Donaciones, Transmisiones, Actos Jurídicos, Impuestos Especiales, Vado, Basuras, Estacionamiento y la madre que los trajo al mundo. Nada más abrir los ojos, los currantes nos retorcemos ante la cascada de euros que desde nuestros bolsillos caen en la bolsa del Estado, sin piedad ni domingos, paga que te paga para que después los partidos gobernantes se arroguen el mérito de lo que son frutos del sudor de nuestra frente para disfrute de todos, también de los que no la hincan ni la han hincado, que son los que más veces acuden al ambulatorio, los que más medicinas sin usar acumulan, los que lanzan instancias aquí y allá para lograr una paguita, un viajecito, otro beneficio a cargo de ese bienestar colectivo al que apenas le quedan virutas.

Los médicos de Andalucía y Cataluña hacen huelga y se manifiestan porque están al límite de sus fuerzas. No hay dinero para más contrataciones, ni para suplencias, ni para reordenar el engordado flujo de pacientes que en apenas cinco minutos han de explicar sus dolores a cambio de la consabida receta, cinco minutos, los mismos que se tardan en soltar un buenos días cómo está usted y su señora parece que hace bueno hoy ale a más ver, que no entiendo cómo se puede auscultar (desabróchese la blusa, hágame el favor), examinar lengua, oídos y golpear las rodillas, a ver cómo vamos de reflejos, con la ansiedad de saber que más allá de la puerta crece y crece el número de pacientes que tienen cita, quién es el último y usted a qué hora le han dado que yo voy primero pues mire el papelito.

El día que nos impidan seguir inflando el déficit, el día en que cierren la ventanilla de los préstamos -quizá no estemos lejos de padecerlo- Andalucía, Cataluña, España entera estallará como una pompa de jabón. Entonces no habrá dinero de todos ni siquiera para que el doctor nos despache en lo que dura un amén.


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