miércoles, 22 mayo 2019
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Control de riesgo

Es muy importante llevar un control de riesgo en nuestras inversiones para evitar sustos en nuestra cartera de acciones.

16 may 2019 / 12:20 h - Actualizado: 16 may 2019 / 12:23 h.
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El pequeño inversor particular es normalmente un inversor conservador que utiliza una pequeña parte de su capital -es de esperar que el sobrante- para llevar a cabo compras limitadas en su volumen y que, normalmente, mantiene en cartera durante el medio o largo plazo. En momentos como el actual con gran volatilidad en los mercados se hace casi imprescindible controlar el riesgo de nuestras inversiones. Para controlar este riesgo es importante acudir a nuestro asesor financiero para que nos indique de qué forma y con qué productos debemos de cubrir nuestra cartera.

Los productos más habituales que utilizamos para el control de riesgo son las opciones financieras y los futuros. Imaginemos que tenemos acciones que no queremos vender, bien porque nos reportan un buen dividendo o por otros motivos. En este caso podemos vender un futuro sobre las mismas o bien comprar una opción put. Bien asesorados por expertos conseguiremos que los movimientos de los precios no afecten a nuestros ahorros.

También existen particulares que hacen de la inversión en bolsa su profesión habitual. Inversores, generalmente, bien formados, con buenos conocimientos del análisis técnico y que, con pequeñas cantidades de capital, compran y venden de manera constante, muchas veces incluso varias veces durante una misma sesión bursátil. Este tipo de inversores es conocido como traders o day traders. El objetivo principal del trader o day trader debe consistir en preservar su capital, dado que es su principal herramienta de trabajo. Por lo tanto el riesgo asumido en cada operación, no debe ser superior al 2% de dicho capital. Por ello, los stops de protección deben ubicarse en función de criterios técnicos, por lo que para cumplir con la limitación anterior, debería ajustarlos con relación al tamaño del negocio en el que se halle invertido -aumentando o reduciendo así el apalancamiento financiero-.

La manera más eficiente de ejecutar un stop de protección, se lleva a cabo mediante la introducción de una orden condicionada de protección cada vez que se inicia una operación. La secuencia correcta para la introducción de órdenes, sería, en primer lugar, introducir la orden de stop y después la orden de entrada en el negocio (siendo ésta limitada, condicionada o a mercado). Esta secuencia evitará que el trader caiga en la tentación de dejar correr los negocios que le son adversos, al ser estos la primera causa de quiebra de un trader ya que una baja relación entre negocios ganadores y perdedores, es la consecuencia directa de llevar un mal control del riesgo.

Mas información: www.abcbolsa.com


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