martes, 17 septiembre 2019
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El pregón

21 mar 2015 / 17:50 h - Actualizado: 21 mar 2015 / 17:53 h.

Confieso que empiezan a aburrirme los pregones, porque desde hace tiempo no veo chispa en la mayoría de ellos. Y más aún si es el de Semana Santa, cuyo modelo está desfasado, desde su propia estructura hasta esa filosofía de no aperturismo a la Sevilla que desea participar del mismo. Pero he de reconocer que mi esperanza floreció el otro día cuando asistí a la exaltación que pronunció el fotógrafo Antonio Sánchez Carrasco en la Asociación de Vecinos Puerta Carmona. Desde que comenzó, entendí que aquello sí era un pregón en toda regla, porque eran sus vivencias verdaderas. Antonio fue muy claro a la hora de presentar su propio texto, al que alejó pronto de los ripios y de la poesía que inunda otros textos y que los hacen insoportables.

Con una crítica mordaz pero elegante, acudió a un tono de humor que arrancó grandes aplausos, analizando la Semana Santa desde los tres puntos de vista que confluyen en él: el sevillano cofrade, el pedagogo –está licenciado en ello– y el fotógrafo, su actual profesión. Salí de allí con una profunda alegría, con una sensación casi desconocida de haber disfrutado. Afortunadamente el pregón de Antonio no pasará a la historia como aquellos a los que se les pone la etiqueta ‘para leerlo’, porque es más digno de escucharlo, de escuchárselo a él, con su arte y su gracia, y de vivirlo in situ, en aquel sitio y en aquel momento. Magistral.


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