sábado, 23 marzo 2019
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La Tostá

El taxi se pone flamenco

Manuel Bohórquez @BohorquezCas /
23 ene 2019 / 07:25 h - Actualizado: 22 ene 2019 / 17:27 h.

No es fácil ponerse al lado de los taxistas, tan mal vistos por una gran parte de los ciudadanos, pero o se ponen serios y los apoyamos o no van a acabar nunca con sus problemas y tienen verdaderas razones para ponerse flamencos. Todos conocemos a algún taxista, bien en la familia o un simple amigo, y, al menos en mi caso, llevo toda la vida escuchando problemas en el sector y sufriendo la angustia de profesionales conocidos por la gran cantidad de horas que tienen que echar para ganar mil euros libres al mes, porque si no ganan eso, como mínimo, no pueden pagar los impuestos, el combustible, los seguros y, además, mantener una casa. No hablamos ya de comprar una licencia para tener un taxi propio, que es como comprarse una segunda casa en la playa o la sierra. O sea, que si se echan a la calle y se ponen a patalear, cuando no a patear lo que se les ponga por delante, es algo que nos tiene que parecer normal porque están defendiendo un puesto de trabajo y el derecho de poder mantener a la familia. Con independencia de que nos caigan bien los taxistas o que estemos o no de acuerdo con ellos y la escasa profesionalidad de algunos, supongo que como ocurre en otros colectivos del transporte público. ¿Quién no ha tenido problemas con algún taxista por un abuso o esa escasa profesionalidad, a veces, ya aludida? Pero sus reivindicaciones son más que justas y demasiado poco patalean para la poca cuenta que les echan en Cataluña o en Madrid, donde ayer apuntaron algo de lo que podrían hacer. A los trabajadores, sean del colectivo que sean, no les queda a veces más remedio que echarse a la calle a defender el pan de los suyos y esto merece siempre un respeto. Es verdad que a veces pagamos todos y que no siempre llevan razón. Pero cuando fallan los despachos, cuando los gobernantes no arreglan nada, la calle es un arma eficaz y lo de ponerse flamenco es una buena manera de enseñar los dientes.


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