domingo, 23 julio 2017
16:21
, última actualización
Pareja de escoltas

Existen límites

30 jun 2017 / 22:27 h - Actualizado: 30 jun 2017 / 23:25 h.

La Semana Santa litúrgica comienza el Domingo de Ramos; la evangélica, con la entrada de Jesús de Nazaret en Jerusalén a lomos de un burro que guarda en su alforja la llave de la fiesta sentimental de muchos sevillanos. No siempre fue así; pero el desdoblamiento de la cofradía del Amor en dos cortejos de distinta identidad conformó una estampa reforzada por la venia que pide un niño revestido de blanco con la cruz de Santiago estampada en su pecho. Las llamadas vísperas son una realidad pero la bajada de la rampa del Salvador es el alfa de la celebración y el cierre melancólico de las puertas de San Lorenzo entonan su despedida sin perjuicio de la renovada pujanza de la hermandad de la Resurrección, que ha logrado el difícil equilibrio entre la gloria y la penitencia en la jornada del Domingo de Pascua. Pues sí, todo esto viene a colación de la respetable petición de otra corporación emergente, la jovencísima cofradía de Ciudad Jardín, para incorporarse a la nómina de la Semana Santa nada más y nada menos que en la cabecera del Domingo de Ramos. ¿Valen más los derechos de los hermanos de la Milagrosa que el argumento íntimo de la fiesta? ¿Está sujeta la Semana Santa a cualquier cambio a riesgo de mudar su propio pentagrama? Juzguen ustedes mismos. Desde estas líneas lo tenemos muy claro. Quizá ha llegado la hora de hablar claro desde donde se tiene que hacer. Lo demás es marear la perdiz. ~


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