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Pasa la vida

Faltan estadistas y sobran asesores de campaña

17 feb 2019 / 11:12 h - Actualizado: 17 feb 2019 / 11:14 h.
  • Faltan estadistas y sobran asesores de campaña

La incapacidad para alcanzar pactos con visión de país, lo que sí se hizo hace 40 años entre grupos de dirigentes políticos que no se echaban en cara sus enconos y sus cuentas pendientes, mantiene a España en un bucle muy perjudicial. La tercera convocatoria de elecciones generales en menos de cuatro años es fiel reflejo de la ralentización de nuestra velocidad de crucero, y de la preocupante italianización de nuestras dinámicas parlamentarias y gubernamentales. Durante décadas, en Italia se presumía de que era posible soportar la inestabilidad crónica de sus gobiernos (a menos de un año de duración como promedio) y a la vez ser una sociedad capaz de avanzar en su prosperidad con una economía potente y con grandes empresas industriales. Como todos los apriorismos, fue verdad... hasta que dejó de serlo. Años y años desatendiendo los cimientos, hasta que un día ocurre el desplome y parece que fue cosa de ayer.

Ustedes habrán leído o escuchado desde hace seis años múltiples referencias sobre Horizonte 2020. No solo es el gran programa de inversiones en investigación e innovación impulsado desde la Comisión Europea para todo el periodo 2014-2020 con el fin de recuperar capacidad competitiva frente a Estados Unidos y China. Es la autoexigencia de mejorar profunda y rápidamente nuestro modelo productivo para no quedar claramente rezagados en el mercado global de industrias y servicios. Lo que además haría inviable mantener las estructuras de bienestar social que, mejores o peores en su generalización y funcionamiento, ya nos parecen 'de toda la vida' y derechos adquiridos sin límite de caducidad. Y nada es seguro por pura inercia. Ni la libertad ni la democracia están aseguradas a plazo fijo. Ni la supervivencia. Vean la Venezuela del petróleo. Un sálvese quien pueda donde se asesina para robar bienes, porque ni los ladrones quieren apropiarse de dinero al ser papel mojado su valor en un estado quebrado de diaria hiperinflación.

España es el país de la Unión Europea con mayor porcentaje de población en paro o con muy escasa actividad laboral. Es cosa archisabida en España y en el resto de Europa. Según los estudios elaborados hace dos años por la Agencia Digital de la Unión Europea, para que la economía española pueda estar en 2020 en condiciones de ser más competitiva en el sector clave: el desempeño e innovación mediante tecnologías de la información y la comunicación, necesita crear en 2020 unos 100.000 empleos más basados en cualificaciones... para las que no hay personas bien preparadas en España. Comprendan la importancia estructural de este tema, que no es ni de derechas ni de izquierdas ni de centro, para el país más lastrado por el desempleo, en el que todos los estudios y encuestas determinan rotundamente desde hace 40 años que conseguir o mantener el empleo es la principal y más duradera preocupación de los españoles.

Sin embargo, seguimos postergando abocarnos a diario a estos horizontes, que obligan a cambios de verdad, mientras se juega a enredar a los españoles, en tanto que posibles votantes, con las polémicas del pasado basadas en mentalidades del pasado.

En las cúpulas de los partidos faltan estadistas y sobran asesores de imagen, de comunicación, de marketing político, de campaña. Profesionales que, por definición, son cortoplacistas. ¿Quién está pensando en la España de los próximos 20 años? ¿Hay alguien cuya dedicación no sea qué argumentario manejar los próximos 20 días, las próximas 20 horas o los próximos 20 minutos?


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