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Honores a Rancapino en el Festival Flamenco del Atún Rojo

12 jul 2018 / 20:57 h - Actualizado: 12 jul 2018 / 22:22 h.

El nacimiento de un festival de flamenco es algo que hay que celebrar. En este caso, con más motivo porque el I Festival Flamenco del Atún Rojo de Almadraba de Conil nace porque unos aficionados de la localidad costera gaditana se lo propusieron. Se espera que acudan entre mil y dos mil aficionados porque en Conil hay ahora mismo decenas de miles de personas veraneando, que son de distintos lugares de España, sobre todo sevillanos. El cartel que han confeccionado los del Foro Flamenco de Conil es muy sevillano, es decir, de artistas que gustan mucho en Sevilla, como son Pedro el Granaíno, Jesús Méndez, Rancapino Chico o María Terremoto, por citar algunos.

Esta iniciativa de los conileños nos interesó desde el primer momento porque supieron elegir un cartel con buen gusto y nada comercial. También por el hecho de que esta primera edición vaya a estar dedicada al célebre Rancapino de Chiclana, uno de los grandes maestros del cante del último medio siglo. No son muchos los homenajes dados a este histórico del cante, cuando es un artista de una enorme personalidad que fue capaz de destacar en una época, los setenta, cuajada de grandes figuras como Antonio Fosforito, María Vargas, Juan el Lebrijano, Enrique Morente, La Paquera, José Menese y Camarón de la Isla.

Rancapino representa el cante de buen gusto, de pellizco y de buena escuela. Chiclanero, Cádiz es su base, el Cádiz de Aurelio y La Perla, de Manolo Vargas y Pericón, de Antonio el Chaqueta o Caracol, que aunque era sevillano, su escuela era de Cádiz, de donde eran sus ancestros, los célebres Ortega. Luego, Rancapino sintió siempre una enorme atracción por artistas sevillanos como Juan Talega, Perrate, Mairena o Antonio el de la Calzá. Nadie como él ha sabido mascar la soleá de Alcalá, con el alma y la voz puestas en Juan Talega, Manolito el de María o Perrate de Utrera.

Para rendir honores a este fenómeno del cante gitano, el cartel tenía que ser de un corte clásico o puro, y al final quedó como sigue: Jesús Méndez, Pedro el Granaíno, Rancapino Chico, María Terremoto, Caracolillo de Cádiz y El Mijita de Jerez, correspondiendo el baile a la jerezana Carmen Herrera. Y en las guitarras, Antonio Higuero, Patrocinio Hijo, Niño Jero, Manuel Valencia, Miguel Salado y Paco León. Un cartel de lujo y comercial para atraer a los verdaderos aficionados al buen flamenco.

Se celebrará en el patio de la Chanca, con capacidad para unas dos mil personas. Es un antiguo saladero de atunes que el Ayuntamiento remodeló y que está en un sitio privilegiado de Conil, cerca del mar pero algo alejado de la playa. Se espera que acuda gente de esta localidad, de las que veranean allí y de otras cercanas como Chiclana, Barbate, Vejer de la Frontera o Zahara de los Atunes. Ahora solo falta que el tiempo acompañe, que no haya levantazo y que acudan los aficionados para que todo cuadre y que el próximo año se celebre la segunda edición de un festival que promete bastante, que apuesta por jóvenes valores de calidad contrastada y que ha llegado, al parecer, para quedarse y que no ocurra como con aquel otro festival de Conil, La Jábega, que comenzó con fuerza y desapareció pronto, suponemos que por falta de interés de los aficionados.

Los festivales de verano parecer que vuelven por sus fueros. Mientras unos desaparecen y flojean, otros nacen con fuerza.


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