viernes, 16 noviembre 2018
00:51
, última actualización
'El Descuento'

La última bala

15 abr 2018 / 22:00 h - Actualizado: 15 abr 2018 / 22:00 h.

El destino y, sobre todo, el buen hacer del Sevilla FC en la competición de Su Majestad el Rey, han querido que los aficionados nervionenses busquen otro día más para el recuerdo cada año en estas fiestas de la primavera sevillana. El sábado, y sin tiempo para digerir otra semana intensa, los pupilos de Vincenzo Montella tendrán la oportunidad de poner buena nota a una temporada rara, en la que ha habido de todo y en la que la mayor decepción la está protagonizando en la Liga, donde se despidió del objetivo de quedar cuarto demasiado pronto y donde ahora lucha con Villarreal, Betis y Girona por las plazas de Europa League.

La final de la Copa del Rey ante el FC Barcelona puede ser el bálsamo perfecto para todos los males. La espinita de hace dos temporadas sigue clavada en el corazón de muchos sevillistas y puede que el destino haya querido que el Sevilla tenga la oportunidad de resarcirse en el momento adecuado, en la misma ciudad y en la misma final. El último trofeo de Europa League, el conquistado en 2016, trajo de la mano la posibilidad de agrandar aún más el palmarés con aquella final frente al Barça en el Calderón, pero no pudo ser tras 90 minutos dramáticos y una prórroga cruel. Se quedó sin un doblete que mereció. Y fue así porque enfrente había un equipo tan poderoso como el que habrá el sábado.

Esta vez será incluso peor, pues el Barça llega herido después de caer en la Champions de forma ridícula. Pero también llega el Sevilla herido en su orgullo por lo mal que le han ido las cosas en la Liga. El objetivo en esta se puede conseguir de un plumazo conquistando la sexta Copa del Rey. Los sinsabores del campeonato nacional de Liga quedarían en el olvido. Eso no sólo hace al Sevilla aún más peligroso, sino que la reacción ante el Villarreal de la última jornada podría ser la mejor muestra de que este equipo no está muerto ni muchísimo menos.

El Sevilla no ha dicho su última palabra y el sábado tiene que enmendar los errores de todo un curso en 90 minutos. Caer ante el Barcelona, además de lógico, obligaría al equipo de Montella a no tontear más en la Liga, a ponerse las pilas en las últimas seis jornadas para, como mínimo, ser séptimo y, si puede, remontar hasta un quinto puesto que le permitiría no trastocar mucho sus habituales planes veraniegos con incómodas previas. No hay un momento mejor ni una ocasión parecida para salvar el año, dar una alegría a la afición y demostrar que sigue siendo un equipo campeón.


  • 1