lunes, 19 noviembre 2018
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Las calles de Philadelphia

Es la cuna del origen de la nación y una de las ciudades más cosmopolitas de Norteamérica

16 jul 2018 / 21:48 h - Actualizado: 16 jul 2018 / 23:40 h.

Philadelphia es una ciudad a la que por razonas científicas y de trabajo voy con frecuencia es una ciudad que al igual que su gente es agradable y amigable, la traducción del nombre de Filadelfia podría ser La ciudad del amor fraternal. Sin lugar a dudas es una de las ciudades más importantes de los Estados. Los americanos la adoran, para ellos es la cuna del origen de la nación y una de las ciudades más cosmopolitas de Norteamérica que va desde las orillas de rio Delaware hasta el océano Atlántico. Los orígenes de Filadelfia datan del año 1682 y en la actualidad tiene una población de más de un millón y medio de personas que en su área metropolitana supera los siete millones. Filadelfia es la ciudad origen de la revolución estadounidense y fue la capital de las trece colonias. Aquí también comenzó la gran revolución industrial. Todo esto ha marcado el carácter de Filadelfia de tal manera que es una de las ciudades americanas más atractivas al turismo. Ha sido escenarios e relevantes películas. Filadelfia, la ciudad más grande de Pensilvania, y sus habitantes están muy orgullosos de lo que consideran su rica historia: en ella se exhibe la Campana de la Libertad (Liberty Bell), en Independence Hall (allí se firmó la Declaración de la Independencia y la Constitución) y otros lugares de la Revolución Estadounidense también se encuentran allí. A los habitantes de Filadelfia les apasiona el deporte, los equipos locales son los Eagles (fútbol americano) o los Phillies (béisbol). Es agradable y bonito observar los coloreados murales que se encuentran en los exteriores de muchos edificios y barrios como el Delaware River Waterfront con conciertos y festivales, y con cientos de áreas verdes desde Rittenhouse Square hasta Fairmount Park. Tiene barrios populares como el Fishtown, el Washington Square West y el Bella Vista. El aeropuerto internacional está situado a menos de diez kilómetros del centro de la ciudad y bastante bien comunicado prácticamente a todas horas. Se recomienda visitar el Philadelphia Museum of Art, siempre con colecciones importantes,

En el Congress Hall de la ciudad se redactó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Los revolucionarios «arriesgaron todo, su vida, su fortuna y su honor sagrado» que durante el caluroso verano de 1776, 56 hombres se reunieron en la casa del estado de Pennsylvania y desafiaron al rey de Inglaterra y once años después, los representantes de 12 estados se reunieron para dar forma a la Constitución de los EEUU, creando una nación unificada. También se puede visitar el American Philosophical Museumen un edificio de ladrillo que se construyó en los finales de 1780 construyéndose en el primer museo de la nación, Biblioteca Nacional y la Academia de las Ciencias. Con exhibiciones de exposiciones temporales de ciencia, la historia y arte. También se puede visitar el puente Benjamin Franklin construido en el año 1929 que fue, durante un tiempo el puente colgante más largo del mundo. La mejor época para visitar la ciudad es durante el verano, entre mayo y agosto. Se aconseja ir durante el Mummers Parade de Año Nuevo donde la gente va disfrazada y hay multitud de bandas musicales. La Feria de las Flores de Filadelfia en marzo que es una feria verde desde 1829; el festival Welcome America, con conciertos y fuegos artificiales los meses de junio y julio, el Festival Fringe en septiembre durante varias semanas con danza, teatro y música en toda la ciudad; y el Maratón de Filadelfia en noviembre. En Filadelfia hay más de 200 hoteles en la ciudad a precios que van los setenta euros la noche en habitación doble. Las calles de filadelfia tienen canciones interesantes como la de Bruce Springsteen, o la película que hicieron famosos a Tom Hanks y a Antonio B que en su momento impacto fuertemente.

Trabajando con los compañeros en la Universidad de Drexel en temas de bioingeniería, de lo que son punteros, me impacto que al ser una universidad privada la publicidad que hacían a los alumnos era muy agresiva para un europeo, donde la mayoría de las universidades son públicas y prácticamente de bajo coste, comparada con el precio de las americanas. El anuncio de la universidad decía «La ambición no puede esperar» (Ambition can’t wait) sugiriéndoles que es uno de los mejores sitios del mundo donde estudiar porque entonces llegarían lejos y conseguirían todos sus objetivos. Ser ambicioso no es pecado y es necesario para conseguir progresar uno personalmente y también la humanidad. ~


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