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Los medios y los días

Las redes sociales

19 feb 2019 / 08:27 h - Actualizado: 19 feb 2019 / 08:29 h.
  • Las redes sociales

Montones de periodistas pendientes todo el día de lo que dicen unos y otros por las redes sociales. Montones de políticos lanzando palabras por las redes sociales. Montones de gente común haciendo lo mismo. Me pregunto: en España y en el mundo, la gente, ¿cuándo lee? Y, es más, ¿cuándo estudia? Porque lo que se dice por las redes sociales no suele demostrar estudio sino desahogo, encabronamiento, odio, descontrol, cobardía. Como si no tuvieran bastante los periodistas con las noticias de agencia, los comunicados de prensa y las llamadas telefónicas, ahora deben estar pendientes de lo que dicen unos “padres de la patria”, políticos de variadas instituciones y otros ciudadanos cuyas palabras, por lo general, o merecen un breve o la papelera.

Susana Díaz quiere hacer la revolución por las redes sociales, los ciberactivistas también, se nota que son tan revolucionarios como las gallinas del corral de mi vecina porque aspiran a revolucionar la sociedad con las mismas herramientas inventadas por los que vigilan que no se revolucione la gente. No es verdad que Díaz haya descubierto ahora las redes como dicen algunos, las seguía de cerca cuando era presidenta a través del dispositivo de seguimiento que levantó inteligentemente su portavoz el periodista Juan Carlos Blanco. Lo que ahora quiere Susana es adaptarse a una sociedad que lee lo justo y oye pero no escucha ni estudia.

No se puede decir que estudiar sea bichear por las redes o por Internet, eso es cultura digital, o sea, nada, porque estudiar, por mucha sociedad digital en que estemos, exige codos, como siempre, y exige esfuerzo, tiempo, paciencia, método para entender, formación, y nada de eso vislumbro en el laberinto de las redes sociales que más bien estimulan la vanidad y el narcisismo además de ser el refugio de solitarios, amargados, frustrados, acomplejados y delincuentes. La diferencia entre todos estos y los estudiosos y otros ciudadanos que usan las redes es que los primeros las convierten en el centro de sus vidas y los segundos las utilizan para divertirse y relajarse tras un intenso día de estudio y trabajo.

Supongo que, si la imbecilidad no se adueña de todos nosotros o de la mayoría, habrá en el futuro una reacción contra estos instrumentos de incomunicación colectiva y de individualismo gregario, de hecho ya se está produciendo. Mientras, voy a recordar las palabras de Umberto Eco sobre las redes sociales. En 2016, declaró al diario La Stampa: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas".


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