martes, 17 julio 2018
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, última actualización

‘Pa’ machos’

13 jul 2018 / 22:39 h - Actualizado: 13 jul 2018 / 23:22 h.

Pa ‘machos. Es el nombre con el que Surf, un conocido establecimiento hostelero de El Portil, en Huelva, ha bautizado a su nueva hamburguesa. Sí, han leído bien: Pa ‘machos. Ver para creer.

Hace unos días fui testigo de cómo una mujer llamó la atención de uno de los trabajadores de este bar por tan llamativo nombre: «¿No crees que es un poco machista y que con los tiempos que corren no es lo más adecuado?», le dijo la señora. «Desde luego, que tontos nos estamos poniendo. Eso es una estupidez». Esta última fue la respuesta del camarero ante la reprimenda de la clienta.

La hamburguesa Pa ‘machos es solo un ejemplo más de lo enferma que está la sociedad en la que vivimos. Una sociedad en la que se sigue asociando la fortaleza y el valor con el sexo masculino y en la que gran parte de la población no es consciente de que en realidad quedan muchas por conseguir hasta que alcancemos una igualdad real.

El mismo día que ocurría este episodio en este establecimiento onubense, a pocos kilómetros de ese lugar, en Lepe (Huelva), una joven madre de dos criaturas fue asesinada por el hombre que hasta hacía poco había sido su pareja. Horas antes de conocerse la noticia, pude descubrir a un padre reñirle a su hija en plena playa. No le llamaba la atención por tirar arena al que ocupaba la toalla de al lado. Le reñía porque la pequeña, de unos cinco años, se negaba a limpiar los castillos con los que había jugado si su hermano, mayor que ella, no lo hacía también. La respuesta del padre fue: «Deja a tu hermano en la sombra y límpialos tú con tu madre». Mientras tanto, esta caricatura de hombre de cromañón se volvió a sentar en su butaca y le dio un último sorbo a su lata de cerveza. Su mujer y su hija acabaron limpiando los juguetes, recogiendo las toallas y cerrando las sombrillas. Él y su primogénito esperaban impasibles a que las féminas hicieran la tarea. Todo esto ocurrió un 7 de julio de 2018. Ver para creer.

Ante estos episodios aún tenemos que aguantar que algunos nos llamen exagerados, dramáticos o antinaturales. ¡Cuánto nos queda que hacer en esta sociedad enfermiza! Es en la educación donde radica el principal de los problemas. Una falta de educación que origina seres despreciables capaces de sentirse superiores a una mujer, de ridiculizar el dolor de víctimas de abusos sexuales, de hacer bromas y chistes con las consecuencias macabras que trae consigo una violación o con el miedo que le puede suponer a una mujer caminar de noche sola a casa porque no sabe si cualquiera se va a sentir con el derecho de tomar su cuerpo. Lo natural es preocuparse por este tipo de situaciones. Lo que no lo es, es bautizar a un plato culinario con el nombre de Pa ‘machos, fomentando el estereotipo de superioridad masculina.


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