sábado, 24 junio 2017
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Pareja de escoltas

Rescoldos

25 nov 2016 / 23:31 h - Actualizado: 25 nov 2016 / 23:31 h.

La salida del Gran Poder sigue alimentando el recuerdo y, a pesar de los días transcurridos, continúa siendo un argumento válido para la reflexión en estos tiempos de desmesuras en los que nos hemos dejado cegar por tantos árboles que no nos dejan ver el bosque. El poder de las imágenes como espejo de la trascendencia está fuera de duda. Siempre lo fueron a pesar de ciertas derivas eclesiales que quisieron meter en el despectivo saco de la mal llamada religiosidad popular una manera válida de vivir la Fe. Lo demostró con creces el único Señor que no necesita pronunciar su nombre. Pero los rescoldos de aquellas jornadas inolvidables nos invitan a seguir profundizando en la función de la imagen sagrada que, en tantos y tantos casos, hemos convertido en la excusa de una religión sin Dios en la que importa más lo accesorio que lo fundamental. Y ahí sí conviene mirar para dentro. Los excesos del costal, el metal y los parches han creado un mundo paralelo que cada vez está más y más alejado de la esencia fundamental que debería alentar nuestras hermandades: la devoción. Y la salida del Señor fue un hermoso canto a esa devoción que nos enseñaron nuestros mayores. Sí, los mismos que no entendían de marchas, martillos ni coreografías pero buscaban la penumbra de los templos para entregarse a sus imágenes. Son los que un día nos enseñaron la importancia de vestirnos con la túnica de nazareno, nuestra celda definitiva. ~


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    ► EDICIÓN IMPRESA - 20 DE JUNIO DE 2017

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