miércoles, 20 junio 2018
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Rumores vuelve tras veinte años al mundo de las sevillanas

La cara es el reflejo del alma y las arrugas asoman ya en los rostros de los artistas como señal de haber vivido y cantado muchos Rocíos, a su vez sus ojos reflejan unas esperanzas e ilusiones como las que tiene un niño pequeño y que te traspasan hasta tu corazón

14 jun 2018 / 17:11 h - Actualizado: 15 jun 2018 / 19:44 h.
  • Rumores vuelve tras veinte años al mundo de las sevillanas

Rumores es un grupo de sevillanas que llegó a tener dos trabajos discográficos en el mercado hace décadas y tras muchos años de ausencia en los que no han dejado de vivir juntos los avatares del mundo del escenario vuelven a la carga. Muchos años con sus idas y venidas, épocas de estar más apartados de la canción y otras en las que las actuaciones han sido constantes en el día a día.

En un principio se llamaron Aires Marismeños, luego pensaron en llamarse Adobo porque les parecía muy del sur y simpático, pero finalmente entre todos decidieron definitivamente seguir sus andadura profesional con el nombre de Rumores.

Este conjunto comenzó su primera etapa en el año 1979, por aquel entonces eran cuatro miembros y todo surgió por la amistad y la afición por la guitarra y el cante de Manolo Moguer y su compadre Antonio Martín, los dos únicos componentes originales que se mantienen hasta día de hoy. Hay que sumar a Miguel García que en sus comienzos estuvo con Los Ruiseñores y que completa el actual grupo de tres cantantes.

Ellos recuerdan sus comienzos como algo natural «éramos un grupo de chavalitos del pueblo de Los Palacios que se juntaban para cantar entre amigos y que poco a poco el gusto por echar el rato se conviertió en un trabajo cuando empezaron a llamarnos de las casetas en la feria para hacer actuaciones».

Por entonces los autores de la letras y músicas de sus sevillanas eran Paco Coria, Juan Díaz de Los Romeros de la Puebla ó Antonio Bizcocho.

Sevillanas de amores y desamores más sentimentales, dedicadas al Rocío que no pueden faltar así como las que hablan en sus letras de la Feria de Sevilla.

Llevan 35 años sin faltar al Rocío, con los Urquijo de Madrid durante años y desde hace más de dos décadas forman parte de la gran familia de los García Palacios de Huelva con los que hacen el camino y los tres no pueden ocultar la alegría en sus rostros cuando hablan de sus vivencias cada año en la Aldea donde dicen no paran de cantar a todos los Simpecados de las Hermandades y donde los sentimientos son tan bonitos que no los pueden comparar con nada en el mundo.

Y la familia García Palacios son los culpable de que este gran grupo de sevillanas que nunca debió de irse, volviera a la carga hace poco tiempo tras un parón de años muy importante en el plano discográfico, a través de José Luis García Palacios presidente de Caja Rural del Sur. Han apostado por sus sevillanas y han hecho posible la grabación de los cantantes. Porque el nuevo trabajo musical ya está en el mercado y los tres componentes actuales, Manolo, Antonio y Miguel están muy ilusionados porque han sido dos décadas sin grabar en estudios musicales y muestran una emoción notable al hablar de ello.

Un trabajo muy bien realizado en el que la mayoría de los temas son nuevos, Juan Chía es un reconocido compositor de Los Palacios, temas también de Manuel Pareja Obregón, Paco Coria y dos jóvenes de Huelva Juan Nicolás y Castro. La guinda de este pastel la pone el genial compositor Manuel Marvizón que ha sido el encargado de los arreglos.

Con más de cincuenta años de media que tienen ahora cuentan que están viviendo esta nueva aventura de forma más tranquila que cuando cantaban con veinte años y con mucha más intensidad. Están con unas ganas tremendas de pisar un escenario tras otro y no dejan de insistir en la suerte que tiene de grabar tras 20 años sin pisar un estudio de grabación.

La cara es el reflejo del alma y las arrugas asoman ya en los rostros de los artistas como señal de haber vivido y cantado muchos Rocíos y a su vez sus ojos relejan una esperanzas e ilusiones como las que tiene un niño pequeño y que te traspasan hasta tu corazón. Termino este encuentro como no podía ser de otra forma, pidiéndoles que cojan sus guitarras y canten. Yo no digo ná y lo digo tó...cuánto habéis tardado en volver Rumores, pero ya estáis aquí...los vellos de punta.


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