miércoles, 22 mayo 2019
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Te copio el eslogan

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
12 may 2019 / 09:40 h - Actualizado: 12 may 2019 / 09:43 h.
  • Te copio el eslogan

Cuando uno adolecía de mundología y pecaba de literalidad en la comprensión de lo que decían los demás, alguien me soltó una vez que nos veíamos con la puerta en la mano y yo, en el rellano del piso, le pregunté que cuándo. “Bueno, nos vemos”, se despidió él, a punto de darme con la puerta en las narices. Y yo le pregunté que cuándo. Fue bastante después cuando descubrí que había hecho el tonto preguntando aquello, pero uno era demasiado joven para comprender que no solo existen preguntas retóricas, sino también afirmaciones retóricas, es decir, dichos pensados para que una vez lanzados tú no digas nada, o digas sí pensando que no; como también existen gestos retóricos, como el de esa gente que te saluda por la calle pero en realidad no es un saludo, sino una manera cortés de avisarte para que no te acerques porque no piensa pararse a hablar contigo, pues no le da gana o no le apetece o no puede. Se trata de esa gente que te ve de lejos y hace como que no te ha visto, luego demuestra sorpresa y, justo al pasar por tu lado, te saluda tan violentamente que no es un gesto de hola, aunque levante la mano, sino un gesto de no te acerques, mientras aprieta el paso.

Con los eslóganes de esta nueva campaña (ya no sé cuántas van) me pasa como aquella vez del Nos vemos, o como me pasó con Podemos, que al ser el comienzo de una perífrasis de posibilidad, yo estuve desde el principio preguntando que qué podíamos. El verbo poder no es nada si no se dice qué se puede, aunque le añadamos que podremos unidas, en tan forzoso femenino plural. Claro que preguntar tales cosas es ser un aguafiestas, pues estos eslóganes se piensan más en inglés, que es el idioma de las agencias que los cobran. A Obama sí le quedó bien aquello de You can (Tú puedes), como supongo que a Dora la Exploradora también le quedaba mejor lo de Let’s go que a tantos candidatos de ahora que, a falta del achicharrado Cambio que nos prometieron las derechas y las izquierdas por igual, optan por el Vamos que se copian unos a otros sin que ninguno diga a dónde, por supuesto.

¡Vamos!, gritan los carteles que nos animan a votar. Hay eslóganes tan cortitos que incluso apetece copiarlos, a falta de imaginación. Vamos, vamos, que diría ella con las puntas del índice y el pulgar en las sienes, meneando la cabeza...

Pero, ¿a dónde vamos? Eso ya depende de quién lo diga... El caso es que debemos ir a votar, aunque tantos candidatos reduzcan su programa a esa buena intención de que tenemos que ir juntos, en primera del plural, aunque no sepamos a dónde exactamente ni ellos estén en disposición de explicarlo sino después de las elecciones, cuando ya descubramos a dónde iba cada uno..., aunque creyésemos, por culpa de esos eslóganes prefabricados tan lejos de aquí, que era verdad que íbamos a ir todos en la misma dirección.

Y claro que no. Por eso hay elecciones. Porque hay que elegir.


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