viernes, 22 junio 2018
06:21
, última actualización
La Tostá

Un bético en el otro lado

08 feb 2018 / 21:46 h - Actualizado: 09 feb 2018 / 08:36 h.
  • Un bético en el otro lado

TAGS:

Soy bético desde chico, aunque a nadie le importe, y el pasado miércoles fui a ver ganar al Sevilla. No he pasado más frío en mi vida, a pesar de que llevaba camiseta térmica, camisa de tejido cálido, forro polar, cuero, pantalones de pana, gorro y guantes. Solo me faltó llevar una copa de cisco para tener los pies calentitos, que se me pusieron como dos caballas. Era un bético en el Sánchez-Pizjuán, que había ido solo a ver un partido de fútbol en el que uno de los dos equipos llevaba el nombre de mi ciudad, Sevilla. Me dejé llevar por el ambiente, verdaderamente espectacular y emocionante, celebré los dos goles del Sevilla –eso sí, sin dar saltos, que tampoco era cuestión de pasarse–, me zampé un bocadillo de jamón y una cerveza sin alcohol y felicité a unos cuantos por la victoria. Más que sentirme mal cuando llegué a casa y me metí en la cama, como si le hubiera puesto los cuernos a mi equipo de toda la vida, me sentí estupendamente. Cómo me iba a sentir mal después de ver a decenas de miles de criaturas de Sevilla con el pájaro de la felicidad posado en sus caras. ~


  • 1