jueves, 20 septiembre 2018
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El futuro del PP

07 jul 2018 / 23:30 h - Actualizado: 07 jul 2018 / 23:30 h.
  • El futuro del PP

En las últimas elecciones generales, el PP perdió una buena parte de sus votantes y de su fortaleza en los distintos puntos de la geografía española. Durante los últimos años, no ha podido gobernar dada la atomización del arco parlamentario y la corrupción ha destrozado el prestigio del partido. Aunque lo peor de todo, para ese partido, es que le han arrebatado el espacio político que había sido casi propiedad de esa formación política. Ciudadanos mordió en el momento preciso y el botín fue descomunal.

Es por ello por lo que se ha llegado a la situación actual. Los dedazos anteriores para designar sucesores y ese tipo de cosas ya no caben en un partido político que debe intentar dar una imagen de libertad absoluta. Las primarias han sido un ejercicio que muchos en ese partido no han sabido digerir. Las primarias han llevado al PP a la situación actual. El peligro de guerras intestinas y de desmoronamiento es absoluto; el reconocimiento expreso y obligado de un censo imaginado y deseado aunque irreal, una losa. Los dos candidatos que llegan hasta el final tendrán que medir, tendrán que elegir entre una batalla tras otra o, por el contrario, un acuerdo para salir vivos de esta situación.

Las primarias del PP han dado como resultado algo que hace pensar a propios y extraños. Podría ser que la candidata que quedó en tercer lugar; ahora, fuera de competición; decidiese quién será el próximo presidente del PP, un presidente que perdería (por esta razón) su liderazgo antes de tomar posesión. Serán los compromisarios los que voten y muchos de ellos están muy próximos a María Dolores de Cospedal. Margallo ya dijo que impediría la victoria de Sáenz de Santamaría y pedirá el voto para Casado con toda seguridad. Es por lo que Soraya Sáenz de Santamaría insiste en que ella ha sido la más votada y eso debería ser suficiente. Pablo Casado toca con la punta de los dedos la presidencia de uno de los grandes partidos españoles y prefiere no escuchar. Casado tiene en sus manos lograr que el PP salga vivo de esta situación o que quede enquistado un conflicto que puede llevar al desastre más absoluto a la formación política. Y el asunto de sus estudios por resolver. ¿Y si diera por bueno el resultado (la lista más votada gana) y se uniera a Sáenz de Santamaría? Esa es la gran solución para un partido que se está desangrando hace meses aunque parezca que nadie quiere verlo.


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