domingo, 09 diciembre 2018
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El populismo de Pedro Sánchez

10 ene 2018 / 23:45 h - Actualizado: 10 ene 2018 / 21:07 h.
  • El populismo de Pedro Sánchez

En su último programa electoral, el PSOE incluía una mayor aportación del Estado a las arcas de la Seguridad Social. Se planteaba la posibilidad de un incremento de esas aportaciones a través de los impuestos para evitar que la pérdida que se lleva produciendo en la famosa hucha de las pensiones no se convirtiera en una fuga perpetua.

Efectivamente, el asunto de las pensiones es grave y debe solucionarse lo antes posible. Desde estas mismas páginas se ha pedido una reactivación del Pacto de Toledo en diversas ocasiones (algo que ya se ha convertido en clamor dentro de la sociedad o en los medios de comunicación), se ha señalado el índice de natalidad como causa fundamental del problema y se ha reclamado una fórmula con la que se pueda lograr que los gastos e ingresos que afectan a la hucha de los pensionistas se nivelen, intentando así detener esa sangría de una vez por todas. Estos son los aspectos sobre los que hay que trabajar para que el sistema actual de pensiones sea viable a corto, medio y largo plazo. Y así lo hemos dicho.

Lo que resulta sorprendente es que Pedro Sánchez haga una propuesta que busca más el aplauso gratuito que un camino por el que poder transitar hacia la solución del problema. Sánchez, con este tipo de movimientos, se acerca peligrosamente al terreno más fácil y tramposo de la política, a eso que llamamos populismo. Debería saber el señor Sánchez que estas propuestas lo único que hacen es crear falsas expectativas en la ciudadanía, dudas sobre las posibles soluciones que se pueden tomar en realidad y que rebajan el nivel al que se encuentra la política todavía más. Sin un Pacto de Toledo a pleno rendimiento o sin una reforma integral del sistema actual no se podrá superar ese horizonte que marcan, de momento, las jubilaciones que corresponden a la enorme cantidad de personas que nacieron durante los años sesenta.

El secretario general del PSOE ha propuesto la creación de una tasa a las transacciones financieras y un tributo «extraordinario a la banca». Según Sánchez esto supondría unos ingresos que podrían llegar a los 1.000 millones de euros al año y sería una forma de revertir la ayuda que todos los españoles realizaron para rescatar a la banca hace unos años. Por supuesto, el planteamiento del señor Sánchez causa muchas dudas al no estar desarrollado y es, por lo menos, sorprendente ya que la aritmética nos lleva a manejar porcentajes que no alcanzan el 15 por ciento del déficit total de la Seguridad Social.

Siendo secretario general de un partido como el PSOE, un político no puede caer en la trampa de realizar propuestas inconcretas, incoherentes o imposibles aunque los ciudadanos, deseosos de escuchar buenas noticias y necesitados de esperanzas con las que afrontar el futuro en mejores condiciones, las reciban con alegría. Un manual sobre el populismo incluiría en su primer capítulo este tipo de prácticas, como fundamentales, en un escenario propicio a encajar ese populismo. Pero España necesita justo lo contrario. Nada de populismo. Política de altura, de gran altura. Eso es lo que se necesita. ~


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