sábado, 15 diciembre 2018
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La ley sigue el grito de la igualdad

04 ago 2018 / 23:45 h - Actualizado: 04 ago 2018 / 23:45 h.
  • La ley sigue el grito de la igualdad

Andalucía se ha quitado la venda de los ojos, la que invitaba a no atender a las gritos del vecino hacia su pareja o a la imposición masculina del aquí mando yo a base del uso indiscriminado de la violencia. Solo el año pasado se interpusieron 35.398 denuncias por maltrato en la comunidad autónoma, un 18 por ciento más que en 2016 y, además, la más alta cota registrada nunca en los juzgados. Un volumen que, lejos de significar un repunte de la violencia de género, plasma la liberación de esa mordaza, que tantos años han acallado al mal llamado sexo débil. Ahora la voz la tienen ellas, como hicieran aquel histórico 8 de marzo demandando leyes más igualitarias. Ese grito ha tenido su eco en la recién aprobada reforma de la ley andaluza de Violencia de Género, que considera también a los hijos y a las mujeres violadas como víctimas de violencia de genero. Un paso que no debe ser el único para conseguir que el maltrato sea, en un futuro, solo una historia del pasado.


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