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Partidos y votantes

13 mar 2017 / 07:37 h - Actualizado: 13 mar 2017 / 07:38 h.
  • Partidos y votantes

Por lo que parece, pagar facturas de carácter político en España es menos probable de lo que pudiera parecer. Según los últimos datos que se manejan, el Partido Popular se encuentra en cabeza en cuanto a intención de voto. Algo más de un 31 por ciento del electorado votaría a esta formación política si se celebrasen unas elecciones hoy. Pero, al mismo tiempo, esos posibles votantes dicen que la gestión del asunto de Cataluña, la que tiene que ver con los refugiados y, especialmente, todo lo referente a la corrupción, ha sido bastante mediocre. Es decir, los asuntos más importantes –una vez superada la crisis económica o lo que parece que puede ser una recuperación estable- son los que peor gestiona el PP según la percepción de sus votantes. Este es un dato desconcertante puesto que los partidos políticos responden con su gestión y si esta es deficiente lo normal es que el voto escape hasta otras formaciones. Posiblemente, la falta de una alternativa poderosa y solvente sea la única razón por la que algo así se pueda estar produciendo.

Por su parte, Podemos sigue anclado al mismo fondo que hace unos meses. El 21,5 por ciento de los votos irían a parar a esa formación política. Parece que todos los problemas que se airearon en Vistalegre II, los continuos dimes y diretes en redes sociales y la clara tendencia de la secretaría general de la formación morada hacia el arrinconamiento de Errejón y su gente, tampoco han producido grandes efectos en el electorado. Podemos tiene una fidelidad entre sus votantes que supera el 70 por ciento. Pase lo que pase y sea como sea, el simpatizante de Podemos se mantiene firme. Entre ellos todo lo que pasa se perdona. Lo mismo que sucede entre los del PP.

El PSOE se ha estancado en un 19 por ciento de intención de voto; un porcentaje bajísimo que sigue colocando a los socialistas al borde del desastre electoral. Habrá que esperar a que se celebren las primarias en las que se verán las caras López, Sánchez y, definitivamente, Susana Díaz. Y dependerá mucho de los resultados si la intención de voto se altera de alguna forma. En este caso, no pasa casi nada en el partido y no pasa casi nada entre el electorado.

Por su parte, Ciudadanos mejora poco a poco y se asienta en una posición que hace unos meses era un sueño y que, con el tiempo, se puede convertir en una pesadilla. En el seno del PP, ya hay voces que se alzan reclamando unos votos que siempre les pertenecieron (según dicen ellos mismos) y la lucha por ese espacio político podría ser muy lesiva para los naranjas que arrastran el estigma de marca blanca del PP.

Por tanto, todo en calma. Porque, en España, parece que esto funciona así.

Esperemos para saber si algo puede cambiar.


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