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Una lacra imperdonable

14 nov 2016 / 23:00 h - Actualizado: 15 nov 2016 / 07:00 h.
  • Una lacra imperdonable

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Internet es una herramienta tan útil en algunos casos como perversa en otros. Si es cierto que gracias a la red el mundo ha evolucionado en los últimos años más que en el resto de la historia de la humanidad; lo es, también, que las zonas más grises del ser humano se han oscurecido de forma inquietante.

El flujo de información es apabullante y, desgraciadamente, no se encuentra una forma rápida y eficaz para discriminar, de entre esta información, qué es inmoral, peligroso, vergonzoso, lesivo para las personas, reprochable, inofensivo o insignificante. Internet es una gran bolsa de información en la que cabe cualquier cosa y, además, puede ser manejada por cualquiera sean cuales sean sus intenciones.

La Policía Nacional ha detenido a cincuenta y seis pedófilos en España. Uno de ellos es sevillano o, al menos, reside en Sevilla. A través de la red distribuían imágenes (vídeos y fotografía en cantidades extravagantes) en las que niños y niñas de hasta diez años sufrían agresiones sexuales de máxima gravedad.

Tal y como ha declarado David Reguero, oficial de la Unidad Tecnológica de la Policía Nacional, se trata de imágenes tremendas, muy difíciles de ver sin sentir repulsión. Parece ser que en su gran mayoría el material llega desde Asia, los países del este de Europa y Sudamérica. Y que son niños de esos países los que sufren las agresiones que se pueden ver.

Sin duda este es un asunto alarmante para la inmensa mayoría de la población aunque existen culturas que defienden el sexo con menores como opción sexual. Lógicamente, no debería de ser una opción puesto que cualquier cosa que produzca daño a las personas no lo es. Por tanto, la demanda es intolerable y absurda. Internet aparece, otra vez, como protagonista de esta demanda puesto que, si antes el pedófilo estaba solo, mucho más aislado, en este momento están conectados a través de la red, en esa internet profunda y más tenebrosa.

En cualquier caso, en este momento hay niños que han sido vendidos para que alguien produzca este tipo de material, hay familiares o cercanos que están violando a niños y niñas muy pequeños y hay personas que fomentan estas prácticas consumiendo imágenes que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad rechazaría y denunciaría sin pensarlo dos veces.

No se puede consentir que esto ocurra en una sociedad desarrollada como la nuestra. Y, a pesar de que el trabajo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil está siendo extraordinario y que cada día es mejor, hay que redoblar esfuerzos para que estos vídeos y fotografías desaparezcan de internet para siempre.


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