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Morón de la Frontera

Cata de delicias romanas

Los alumnos del ciclo de Cocina del instituto Fray Bartolomé de las Casas de Morón de la Frontera han servido un menú del siglo I a sus comensales

17 may 2018 / 20:36 h - Actualizado: 17 may 2018 / 23:17 h.
  • Una treintena de comensales disfrutaron ayer de un menú de la época romana servida por los alumnos del ciclo de Cocina del instituto Fray Bartolomé de las Casas. / M.M.
    Una treintena de comensales disfrutaron ayer de un menú de la época romana servida por los alumnos del ciclo de Cocina del instituto Fray Bartolomé de las Casas. / M.M.
  • Representación teatral previa a la comida. / M.M.
    Representación teatral previa a la comida. / M.M.

Los banquetes de la época romana han pasado a la posteridad por los ricos manjares que se servían en la mesa de los emperadores. Una tradición culinaria rescatada este jueves en Morón de la Frontera en las actividades de la II Ruta Gastronómica Mayo Gastronómico organizado por la delegación de Turismo del Ayuntamiento. Dentro de la amplia programación de esta ruta se realizó la I Jornada de Gastronomía Romana en colaboración con In Albis Teatro y con el profesorado y alumnado del ciclo de Formación Profesional de Cocina del instituto Fray Bartolomé de las Casas.

Precisamente fue la escuela de hostelería del centro educativo quien organizó ayer un almuerzo romano amenizado, como se hacía en la época, por una representación teatral antes de comenzar la degustación de los platos.

Al entrar en el comedor había unas imponentes columnas que impresionaban a los comensales. La música y la decoración de la mesa completaban el conjunto para trasladarse de un plumazo al siglo I. Han sido semanas de trabajo con el objetivo de que todo se pareciera lo máximo posible a un menú romano.

Para la elaboración del menú se seleccionaron platos del libro De re coquinaria, del gastrónomo romano del siglo I d. C. Marco Gavio Apicio, donde se recopila la cocina de la Roma Imperial.

Previamente, como matizó la delegada de Turismo, Rosi Andújar, se llevó a cabo una charla en el centro para los alumnos del módulo de Cocina sobre gastronomía romana centrada en «el patrimonio cultural de la ciudad y en el patrimonio gastronómico de la época romana». La técnica de Cultura, Carmen Montero, fue la encargada de ofrecer una aproximación general a la que le siguió un enfoque más local de este periodo. Por último, se les cedió el recetario para trabajar con las mejores recetas para los diferentes platos. Según Carmen, «se ha mostrado a los alumnos cómo se puede unir la gastronomía con actividades culturales, ya que hoy día se realizan este tipo de acciones en museos con restauradores».

A mediodía, las cocinas del centro eran un hervidero de alumnos que concentrados preparaban los platos en los fogones. La escuela de hostelería se esmeró al máximo en el último servicio de este curso escolar. No perdió detalle Pilar Morillo, jefa del departamento de Hostelería del instituto, quien contó que «los alumnos han realizado un trabajo de investigación muy interesante».

Faltaban pocos minutos para la comida y los estudiantes se acercaban a preguntar sus dudas. Junto a Morillo estaba Manuel Fernández alumno de primero del ciclo superior, quien esta semana ha ejercido de jefe de cocina. Explicó que «preelaborando el menú llevamos una semana, aunque durante cerca de un mes hemos pensado los platos puesto que nos han limitado mucho los alimentos y técnicas culinarias».

Se iba abriendo el apetito y antes de comenzar con los entrantes se representó un pequeño fragmento de Aulularia. La comedia de olla, una divertida puesta en escena del grupo de teatro In Albis del instituto Fuente Nueva. Estos jóvenes actores montaron un fragmento de la obra donde dos cocineros se pelean en una boda. Pepe Luque, director de In Albis, preparó la escenografía del comedor e incluso cedió parte del vestuario para los cocineros estudiantiles. En concreto «hemos puesto la pata que correspondía» en esta jornada romana en pleno corazón de Morón.

Para atender a los 30 comensales, los alumnos de FP Básica iban vestidos con las típicas túnicas de la antigua Roma. A la joven Vanesa no le faltaba detalle sirviendo mesa por mesa las elaboraciones de sus compañeros. Como aperitivos se pusieron piononos de crema de queso y anchoas, tostas de oliva y crema de calabaza. De primer plato, gachas, que dieron paso a la lubina y al cordero «típicos alimentos de Roma». No faltaron las uvas para poner la guinda al postre junto con un hojaldre de manzana.

El servicio estuvo completo desde hace semanas. De hecho, el mismo día se acercaron comensales para intentar probar estos exquisitos platos que incluso estaban traducidos al latín.

Los comensales disfrutaron de bocados de auténtico placer que los trasladaron al imperio romano.


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