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Corpus Christi

Custodia de siglos en La Campiña

Marchena se ha engalanado, un año más, para celebrar su tradicional Corpus Christi

31 may 2018 / 19:42 h - Actualizado: 31 may 2018 / 19:42 h.
  • La Custodia del Corpus Christi de Marchena, que data de 1575 –anterior incluso a la de la Catedral de Sevilla–, recibe una petalada a su paso por las calles del municipio. / M.M.
    La Custodia del Corpus Christi de Marchena, que data de 1575 –anterior incluso a la de la Catedral de Sevilla–, recibe una petalada a su paso por las calles del municipio. / M.M.
  • El Corpus lo encabeza el paso del Niño Hermoso. / M.M.
    El Corpus lo encabeza el paso del Niño Hermoso. / M.M.
  • Uno de los altares que destacan en el centro marchenero. / M.M.
    Uno de los altares que destacan en el centro marchenero. / M.M.

Pocos municipios de la provincia tienen tan arraigada la festividad del Corpus Christi como Marchena. La villa ducal se vuelca desde la tarde del miércoles con los preparativos de la festividad adornando las calles, plazas y fachadas para dar mayor realce al Corpus. Los gozos y las luminarias han marcado, de nuevo, la víspera de una mañana que se vivió a lo grande.

Varios municipios conservan la festividad eucarística en esta jornada de jueves: La Puebla del Río, Gines, Espartinas, Carrión de los Céspedes,... Marchena está entre ellos y, como es tradición, desde bien temprano, los marcheneros se echaban a la calle para vivir una de sus fiestas más esperadas. Era a las 8.00 de la mañana cuando la parroquia de San Juan Bautista –organizadora de la procesión junto al Grupo Parroquial Sacramental– acogía la misa previa a la salida del cortejo. Una hora después se iniciaba la procesión, al son de la banda de cornetas y tambores de María Santísima de la Palma. Los balcones engalanados y los tradicionales altares aguardaban una de las festividades más multitudinaria de este municipio.

Las calles eran un hervidero de vecinos de la comarca que visitan esta localidad en el día del Corpus, festivo en el municipio. Tras la cruz parroquial se abre un cortejo, en el que como en años anteriores, encabeza el paso del Niño Hermoso –talla de Jesús infante, procedente de un convento mercedario de San Andrés, bajo templete dorado del siglo XIX, de la Parroquia de San Sebastián–; la reliquia de San Juan Grande; el paso de la Inmaculada Concepción, la reliquia del patrón San Sebastián; y el paso de la Custodia.

Esta pieza es la obra de orfebrería más valiosa de la localidad y una de las más importantes de España. Está diseñada y realizada en plata sobredorada por Francisco de Alfaro ya a principios de 1575, anterior a la Custodia de la Catedral de Sevilla. Tras la procesión, el romero y las flores aún impregnaban las calles por la cual paseaban vecinos que se acercaban al casco histórico para disfrutar de una fiesta única.

La parroquia de San Juan, junto al Grupo Parroquial Sacramental, ha vuelto a ofrecer un programa de actividades para la víspera más esperada. En el entorno de la parroquia Matriz de Marchena, en la plaza Cardenal Spínola, rozando la medianoche se vivían los gozos desde la torre de San Juan. En esta edición corrió a cargo del quinteto musical Marchena Brass, quienes ofrecieron un concierto previamente. Además, este año, como novedad, han acompañado la mañana del jueves de Corpus al paso de la Inmaculada.

Tras los gozos, un repique de campanas y luminarias desde la torre de la parroquia matriz, acompañados de fuegos artificiales, anunciando que el Santísimo, un año más, volverá a recorrer sus calles. Los vecinos visitan en las vísperas los altares y preparan alfombras de sal.

El Ayuntamiento ha organizado también actividades paralelas, como la feria del comercio local de Marchena, hasta el 3 de junio. El auditorio Pepe Marchena acoge este evento con el que se pretende recuperar la antigua feria de muestras y potenciar el comercio local.


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