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Escapadas rurales para dar la bienvenida al nuevo año

Écija, Osuna, Castilblanco o El Castillo de las Guardas son buenos destinos para vivir el Fin de Año en la provincia

27 dic 2016 / 22:34 h - Actualizado: 28 dic 2016 / 13:00 h.
  • Vista de Castilblanco de los Arroyos, un buen destino para la Nochevieja.
    Vista de Castilblanco de los Arroyos, un buen destino para la Nochevieja.
  • La Hospedería del Monasterio de Osuna, un espacio para una noche tranquila.
    La Hospedería del Monasterio de Osuna, un espacio para una noche tranquila.
  • El Castillo de las Guardas y sus diez pedanías presentan una gran oferta de casas para vivir un Año Nuevo en plena naturaleza.
    El Castillo de las Guardas y sus diez pedanías presentan una gran oferta de casas para vivir un Año Nuevo en plena naturaleza.
  • El Palacio Marqués de la Gomera ofrece una cena única para cien comensales.
    El Palacio Marqués de la Gomera ofrece una cena única para cien comensales.
  • El hotel restaurante Pirula es el que cuenta con una más alta ocupación en Écija.
    El hotel restaurante Pirula es el que cuenta con una más alta ocupación en Écija.
  • Escapadas rurales para dar la bienvenida al nuevo año

En toda la provincia hay numerosos enclaves con encanto para pasar la Nochevieja, en hoteles o en casas rurales para vivirla en familia al calor de una buena chimenea de leña. Las sierras, los municipios de la Campiña... ofrecen lugares donde disfrutar de la desconexión que proporciona un ritmo de vida más pausado, pleno de tradiciones y singularidades, en contacto con la naturaleza y todas las posibilidades de ocio y tiempo libre que ello ofrece.

Un buen ejemplo de esto es Castilblanco de los Arroyos, uno de estos enclaves privilegiados y destino de escapadas. Varias son las empresas de la localidad dedicadas al turismo rural y al alojamiento, que ven en estas fechas un aumento en las reservas. De igual forma, el alquiler particular de viviendas en las distintas urbanizaciones del municipio –La Colina, Sierra Norte, las Minas y San Benito– posibilitan que haya mayor movimiento en el pueblo, aunque al realizarse de forma privada, es imposible cuantificar, según apuntan desde el Ayuntamiento. Aun así, el consistorio configura un variado programa con fiestas, eventos y actividades que hacen más atractiva la estancia, como una carrera popular o la Cabalgata de Reyes, según explica el alcalde, José Manuel Carballar.

Además del turismo, la localidad es el destino elegido para aquellas personas que, siendo castilblanqueños, viven fuera de la localidad y aprovechan las fiestas para volver a sus raíces.

Igual sucede en El Castillo de las Guardas, otro de los destinos rurales destacados. El núcleo principal y sus diez pedanías registran un aumento de vecinos y movimiento en estas fechas, pues muchos son los castilleros que aprovechan la Navidad para volver al pueblo.

Las pedanías ofrecen silencio y quietud, senderismo en una completa red de caminos municipales, además de las distintas actividades lúdicas que se desarrollan entre los distintos núcleos, según detalla Gonzalo Domínguez, primer edil. Sobre todas ellas destaca la celebración de la Nochevieja.

El Ayuntamiento reparte las uvas entre los vecinos, que darán la bienvenida al Año Nuevo con las campanadas del reloj consistorial, para después continuar con la fiesta, organizada a instancias municipales, en el aledaño salón cultural. Una forma original de despedir el año disfrutando de la hospitalidad de El Castillo y sus pedanías.

Otro destino muy recomendable es la monumental ciudad de Osuna, enclavada entre la Sierra Sur y la Campiña sevillana, que goza del encanto del ambiente rural pero también de un legado y una historia que hacen del municipio un lugar especial para despedir el año.

Reflejo del señorío, su patrimonio así como su rica gastronomía reciben al visitante que puede encontrar un plan perfecto para estos días de fiestas. Entre los diferentes alojamientos turísticos, destaca una oferta amplia con categorías aptas para todos los bolsillos. Desde el impresionante Hotel Palacio Marqués de la Gomera o las maravillosas vistas de la Hospedería del Monasterio hasta alojamientos rurales donde tomar las uvas en un entorno privilegiado.

Con una impresionante fachada en la calle San Pedro, el Marqués de la Gomera destaca en el centro urbano de Osuna. Su edificio consta de dos partes, un torreón de esquina con mirador del siglo XVIII rodeado por un balcón corrido, y el resto de la fachada construida en el último tercio del siglo XVIII. El hotel, que también alberga un restaurante, ofrece «una cena única para cien comensales en la noche de fin de año».

Aquellos que decidan pernoctar en una de las habitaciones del palacio, que fue restaurado en el año 2000, tendrán un descuento tras tomarse las doce uvas en el patio. La fiesta podrá continuar, para los que prefieran tranquilidad en la misma cafetería, o en los diferentes pubs de la calle Alfonso XII.

También de cuatro estrellas es la Hospedería del Monasterio, instalada en el antiguo solar del Corral de la Sopa Boba de la universidad del siglo XVI. Recientemente remodelado, los huéspedes tienen la oportunidad de experimentar su elegancia y tranquilidad, así como la cocina de su restaurante, que estará cerrado la noche del 31. En plena zona monumental, entre la iglesia Colegiata y la Universidad, las vistas desde el patio, junto a la maravillosa fuente, hacen de la estancia todo un remanso de paz aunque ya se encuentra completo para pasar el fin de año.

Asimismo, se puede destacar el Hotel Rural La Casona de Calderón. Es una casa del siglo XVI restaurada que abría sus puertas hace pocos años con 15 habitaciones, todas diferentes entre sí. Su restaurante está recomendado en la guía Michelín. Han preparado para despedir el año una cena de gala con cotillón donde se podrá comer «un menú degustación de ocho platos», tras los que llegarán el Dj que animará la madrugada.

La Casa del Duque, Hotel Esmeralda, El Molino, así como El Caballo Blanco son otros de los destinos por el que se puede optar en la villa ursaonense. Aquellos visitantes que prefieran la tranquilidad del campo, pueden elegir entre algunas casas rurales disponibles en pleno corazón de Andalucía, disfrutando de una amplia gama de senderos y caminos.

Tranquilidad es lo que define la Nochevieja en Écija, donde aún puede encontrar un lugar donde alojarse y celebrarla. Los principales hoteles están por debajo del 60 por ciento de ocupación media. Según los datos que proporciona el departamento municipal de Turismo Écija, el promedio de ocupación del fin de semana de Fin de Año es del 58,5 por ciento.

Un hotel destaca sobre el resto en cuanto a reservas para pasar el fin de año en Écija. El hotel restaurante Pirula, que afirma tener una ocupación prevista del 80 por ciento para el último fin de semana del año 2016.

El veterano establecimiento –toda una institución en la ciudad y fuera de ella, ya que Écija fue muy conocida por este hotel– rompe la media local de ocupación hotelera para Nochevieja, ya que el segundo hospedaje en ocupación declara estar cubierto al 58 por ciento para esa fecha. El que el hotel Pirula destaque más de 20 puntos por encima de la media puede explicarse en que es de los pocos que ofrece cena para esa noche, en la que la mayoría de hoteles de Écija no tiene personal para cubrir esa oferta.

Los datos aportados por Turismo Écija son de los hoteles Platería –en pleno centro de la ciudad– Pirula, Apartamentos Turísticos San Pablo e Infanta Leonor –el último en abrir–.


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