viernes, 15 diciembre 2017
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Guillena dedica una calle a Antonio García López ‘Botella’, asesinado en el 36

La calle se sitúa entre las calles Rivera y Huerto, cerca de la plaza de toros, en el casco histórico

07 dic 2017 / 14:20 h - Actualizado: 07 dic 2017 / 17:21 h.
  • Guillena dedica una calle a Antonio García López ‘Botella’, asesinado en el 36

Ayer, miércoles 6 de diciembre, a mediodía, tuvo lugar el acto de rotulación de una calle de Guillena con el nombre del concejal Antonio García López ‘Botella’, que fue edil de la Corporación durante la II República y que fue detenido y asesinado en 1936, nada más comenzar la Guerra Civil. Sus restos no han sido encontrados, 81 años después.

La calle que llevará el nombre del edil guillenero se sitúa entre las calles Rivera y Huerto, muy cerca de la plaza de toros, una zona que conoce como el ‘Castillo’, en pleno casco histórico de Guillena. En el acto estuvieron presentes miembros de la familia de Antonio García, entre ellos sus dos hijos, Antonio y Manuel.

El acto fue sencillo y emotivo, de homenaje a la memoria del concejal Antonio García. Estuvieron presentes el alcalde de Guillena y los concejales del Gobierno municipal y de los grupos municipales Izquierda Unida y Guillena si se Puede.

De esta manera, el Ayuntamiento da cumplimiento al acuerdo del pleno celebrado el 3 de octubre de 2016, en el que se aprobada una moción presentada conjuntamente por los grupos municipales de Izquierda Unida y Guillena si se Puede para que se nombrara una calle de Guillena con el nombre del concejal ‘Botella’, con la siguiente exposición de motivos:

Antonio García López, “Botella”, concejal durante la II República en el Ayuntamiento de Guillena. Fue elegido democráticamente en las elecciones de mayo de 1931 por el Partido Republicano Radical.

Antonio tenía la profesión de jornalero, vivía en la calle Alcalá Zamora nº 11, estaba casado y tenía seis hijos, aún le viven dos. Tras el golpe militar y la toma de Guillena, Antonio abandona nuestro pueblo y nunca más regresó aquí. Según los testimonios que obran en el informe de la Junta, le quitaron la vida una mañana del mes de septiembre de 1936 en el camino de El Serrano. Según ese mismo informe, constan documentos militares oficiales con la terminología de la época donde se afirma “En esta Villa de Guillena, no asesinaron ninguna persona los rojos” o “no se consignaron actos heroicos por no haber ocurrido ninguno digno de mención”.

Su familia, especialmente sus hijos, han dedicado los últimos treinta años de sus vidas a la búsqueda de los restos de su padre con resultado negativo como recientemente les ha comunicado la Junta de Andalucía a través de la Dirección General de Memoria Histórica.

Su familia sufrió humillaciones, vejaciones y mucho dolor, en los años cincuenta deciden abandonar Guillena y buscar cierta tranquilidad y sosiego en otro lugar, Jerez de la Frontera, allí comienzan una nueva vida sin perder el recuerdo del ser querido nunca encontrado.

En el informe remitido por la Junta, después de una serie de trabajos realizados a petición de sus familiares y de la Asociación “19 mujeres de Guillena”, señala lo infructuoso de la búsqueda de los restos de Antonio, su cuerpo no podrá descansar en el nicho que su familia le tenía preparado, confiada en que algún día lo encontrarían. El alma de sus familiares, como ellos mismos han dicho, está rota y con la angustia de no haber encontrado los restos de su padre para su descanso eterno, como era su deseo.

Consideramos que esta Corporación de la que fue parte Antonio ocupando alguno de los sillones que presiden este Salón de Plenos, debe reconocer mediante la nomenclatura de una calle de nuestro pueblo, al concejal Antonio García López, pues ese será el único lugar donde su familia podrá decir que vive el espíritu de su ser querido y encontrar un cierto alivio después de tanto sufrimiento.


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