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La Virgen del Robledo se traslada a la iglesia de la Encarnación

Se cumplen 80 años de la conmemoración de la entrada de las tropas sublevadas en Constantina

07 ago 2016 / 19:53 h - Actualizado: 07 ago 2016 / 22:40 h.
  • La Virgen del Robledo, rodeada de sus fieles en Constantina. / J.Á.F.
    La Virgen del Robledo, rodeada de sus fieles en Constantina. / J.Á.F.
  • La Virgen del Robledo. / J.Á.F.
    La Virgen del Robledo. / J.Á.F.

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Medio millar de personas se echó ayer a la calle para recibir como es costumbre cada mes de agosto a su patrona la Virgen del Robledo. Más de un centenar de fieles se congregó desde bien temprano en la ermita que lleva su nombre para el tradicional rezo del rosario. A las ocho en punto de la mañana comenzaba la misa con la que se iniciaba uno de los días más especiales para los constantineros. Mientras tanto, por las calles de la localidad la Banda de Cornetas y Tambores María Santísima de la Esperanza amenizaba la jornada anunciando la llegada de la patrona con los sones de su diana.

A las diez de la mañana, una vez finalizada la misa, la Virgen del Robledo inició el camino hacia el pueblo, en un discurrir que este año sí gozó de una climatología propicia, sacándose de esta manera la espina del año pasado, cuando una inesperada llovizna deslució el traslado de la madre de los constantineros.

Portada por hermanos y devotos, en unas andas que se estrenaban para la ocasión, la Virgen llegó al pueblo, como estaba previsto, a las doce del mediodía. Bajo un sol acuciante que a esa hora ya se mostraba en su máximo esplendor, una gran multitud se unía al cortejo entre vivas y aplausos y a los sones de Esperanza de Triana Coronada, interpretada por la Banda de Música de la Puebla de los Infantes, la Virgen del Robledo emprendía el camino hacia la iglesia de la Encarnación. Un camino que tuvo puntos de singular belleza como su paso por la Alameda o por la calle Mesones, uno de los lugares con más encanto de Constantina. Asimismo, el cortejo contó con la presencia de Javier Martínez Naranjo, párroco de la Purísima Concepción de Brenes, y que hasta el pasado año lo fue de la iglesia de la Encarnación de Constantina, lo que provocó la alegría de mucho de sus paisanos que fueron saludándolo por el camino.

A las dos del mediodía, siguiendo el programa establecido, la Virgen llegó al templo poniendo fin así a una tradición que hoy precisamente cumple 80 años. Una celebración que tuvo su origen en 1936 cuando las tropas sublevadas entraron en Constantina y que ha rememorado durante muchos años aquel hecho, aunque hoy en día, la jornada ha perdido ese acento político, dando paso a un día festivo y de puro fervor religioso y devocional hacia la imagen más venerada del municipio.

El próximo día 15 la Virgen del Robledo volverá a lucir por las calles de la localidad serrana en un nuevo acto que reunirá a numerosos fieles y vecinos llegados desde todos los puntos de la Sierra Norte sevillana, y que este año contará con los nuevos arreglos del paso que contribuirán a buen seguro, a ensalzar aún más, uno de los días marcados en rojo en el calendario de la comarca.


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