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Los Palacios y Villafranca

Medio siglo de iglesia a corazón abierto

La parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Los Palacios y Villafranca celebra sus 50 años de historia con un amplio programa que abrirá el cardenal emérito Amigo Vallejo

14 ene 2018 / 06:23 h - Actualizado: 14 ene 2018 / 09:46 h.
  • Un joven Amigo Vallejo, junto a los párrocos que ha tenido el Sagrado Corazón: don José María y don Luis. / El Correo
    Un joven Amigo Vallejo, junto a los párrocos que ha tenido el Sagrado Corazón: don José María y don Luis. / El Correo
  • Medio siglo de iglesia a corazón abierto

En 1968, aquel año tan revolucionario, Los Palacios y Villafranca no tenía aún ni la mitad de su población actual (38.000 habitantes), pero la única parroquia de entonces, la mayor de Santa María la Blanca, empezó a no dar abasto para la población que fue creciendo más allá de la travesía de la N-IV (convertida años después en avenida, tras la circunvalación), hacia Utrera.

Por eso el Arzobispado decretó la desmembración de aquella parte de su feligresía en una nueva parroquia a la que dotó de un nombre, Sagrado Corazón de Jesús, y de un párroco, José María Gómez, un joven sacerdote venido de Marinaleda al que aquí no conocía nadie, que se puso a dar sus misas sobre la caja de ahorros San Fernando, en un pisito al que acudían los primeros parroquianos los domingos y las fiestas de guardar.

Pronto, sin embargo, aquella flamante parroquia sin templo tuvo que construir uno, y lo hizo en un solar cedido por el Ayuntamiento en el barrio de las Casas Baratas que con los años ha terminado siendo la Casa Hermandad del Rocío.

El templito se fue haciendo más pequeño conforme el barrio no solo crecía a un ritmo exponencial, sino que acabó suponiendo medio pueblo, el del otro lado de la carretera. De modo que cuando don José María se marchó en 1985 –a Salteras, donde murió hace cuatro años convertido en Hijo Adoptivo del pueblo aljarafeño– y nombraron párroco al portuense Luis Merello, que se había ejercitado como cura de nuevo cuño en la pedanía de Maribáñez, cogiendo algodón con los colonos y sin clériman, lo primero que pareció un proyecto evidente fue construir un nuevo templo en consonancia con los nuevos tiempos. La aventura fue más lenta por los trámites administrativos y plenarios del Ayuntamiento –que cedió el solar de 400 metros cuadrados– que por conseguir el dinero necesario, pues cuando en 1988 se colocó la primera piedra, el pueblo no tardó ni tres años en conseguir 80 millones de pesetas a base de cuotas, rifas y donativos recogidos por casi 4.000 familias distribuidas por todos los confines de la localidad en la operación solidaria más bestial que se recuerda en la historia palaciega.

La inauguración del nuevo templo corrió paralela a los fastos de la Expo 92, de modo que el Sagrado Corazón celebra este año las bodas de oro de la parroquia un año después de haber celebrado lo que supusieron las bodas de plata de su templo definitivo.

La parroquia que no hace demasiado años parecía marginal por su ubicación, ha terminado situada en el centro neurálgico de un pueblo que ha crecido fundamentalmente por la Avenida de Utrera. Tanto, que su párroco, Luis Merello, lideró –hasta conseguir en 2009– la desmembración de una parte de su feligresía para constituir la tercera parroquia del pueblo, la de El Buen Pastor, ya hoy a pleno rendimiento entre los populosos barrios de La Nana y Los Ratones.

Merello es tan querido en Los Palacios y Villafranca, que el pleno le concedió en 2010 el título de Hijo Adoptivo. La Cáritas de su parroquia ha hecho encajes de bolillos durante los años más duros de la crisis para paliar la situación de muchas familias, hasta el punto de destinar lo recaudado en todas sus actividades, incluida su velada de junio –la madre de todas las veladas locales– exclusivamente a tal fin. La parroquia no es solo sede canónica de la Hermandad del Rocío desde su fundación en 1972, sino, también desde 2012, de la Hermandad de la Entrada Triunfal de Jerusalén, San Juan de la Palma y Nuestra de los Ángeles, que procesiona cada Domingo de Ramos, aunque sus titulares cuenten con capilla propia en el barrio de La Almazara.

El año 2018 se perfila ya como el de una efeméride celebrada a lo grande en vista del programa de actos que la parroquia publicará en los próximos días, cuando presente asimismo el logotipo de la celebración. El próximo domingo 28 de enero habrá una eucaristía presidida por el cardenal emérito Carlos Amigo Vallejo. La ceremonia abre el calendario previsto, que incluye un Anuncio del 50 Aniversario al domingo siguiente; un concierto de música sacra en plena Cuaresma (el 10 de marzo) que reunirá por primera vez a todos los grupos instrumentales (Clarándalus y Sequentia Sacra) y corales del pueblo (Escolanía, A sei voci, Lux Aeterna); una exposición de fotografías que focalizará momentos inolvidables de los 50 últimos años en torno a una parroquia que ha llegado a contar con más de 20.000 feligreses; o jornadas de solidaridad sobre la donación de órganos y de sangre, entre otros actos extraordinarios. El cincuentenario lo cerrará oficialmente el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, ya en octubre, si bien se presentará a finales de año un libro extraordinario elaborado por la comisión organizadora.


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