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Una villa romana bajo Marchena

La colocación de tuberías en el yacimiento de El Lavadero descubre nuevos restos

María Montiel marmondua /
21 jun 2015 / 20:58 h - Actualizado: 21 jun 2015 / 20:59 h.
  • Uno de los muros encontrados bajo el suelo de Marchena, a 200 metros del casco urbano, durante las obras del Plan Écija. / Fotos: M. M.
    Uno de los muros encontrados bajo el suelo de Marchena, a 200 metros del casco urbano, durante las obras del Plan Écija. / Fotos: M. M.
  • Parte de los restos hallados en el yacimiento de El Lavadero.
    Parte de los restos hallados en el yacimiento de El Lavadero.

Hace unos meses, comenzaban las obras de la sociedad estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes) para mejorar en las infraestructuras de abastecimiento de los municipios del Consorcio del Plan Écija. En el caso de Marchena, a la obra civil se tenían que anticipar unas actuaciones en el yacimiento arqueológico de El lavadero. Unas excavaciones que han dado como resultado el afloramiento de muros de cimentación de edificios antiguos a tan solo 200 metros del casco urbano de Marchena.

Antes de comenzar las obras ya se había advertido de la importancia de la zona donde está prevista la actuación de la obra de abastecimiento. Precisamente en unos trabajos previos, se descubrió un yacimiento que podría pertenecer a parte de una «villa romana de recreo». Al menos así lo creen desde la asociación en defensa del Patrimonio, Acupamar, quienes avisaron de lo que se podría encontrar bajo tierra.

Tras los primeros movimientos se destapó un yacimiento romano, datado entre los siglos I y V d.C. y «muy probablemente vinculado a una villa con edificaciones», explican los arqueólogos dirigidos por Jesús Rodríguez, Pablo Garrido y Jacobo Vázquez. En concreto, una serie de estructuras –muros que se alzan unos 20 o 30 centímetros, acompañados de algunos fragmentos de pavimento y calzadas– cuya funcionalidad se desconoce «ya que no hay conservados elementos que nos permitan saber si eran de tipo doméstico o agropecuarios», señala sobre la zona Vázquez.

Sin embargo, la pieza de mayor riqueza encontrada hasta este momento es una amplia piscina de unos 30 metros de longitud y un metro de profundidad «que podría ser la más grande de España», valoran desde Acupamar. Esta estructura es bastante importante debido a las técnicas constructivas empleadas. El muro de cierre en alzado de la piscina está construido con opus caementicium que es un hormigón de bastante dureza de la época. Por ello, «viendo las dimensiones y potencia de los muros muy probablemente es para embalsar una gran cantidad de agua y soportar la presión de miles y miles de litros contra las paredes».

La zona recibe este nombre por un venero que suministraba agua para un lavadero con piletas cerca del actual cementerio. Un manantial procedente de los cerros que con toda posibilidad suministraba agua directamente a la piscina, cuya utilidad está siendo investigada, ya que podría ser una alberca para el ganado o una piscina recreativa del señor que allí habitaba, en este caso, unas termas sin techar.

En los años 90 un grupo de arqueólogos de la Universidad de Sevilla acotó el yacimiento de El Lavadero, haciendo un polígono de delimitación y protección del sitio para poder mitigar futuras intervenciones u obras que se hicieran en la zona. Uno de estos investigadores es Vázquez. Aunque reconoce que los trabajos están comenzando, muy probablemente tanto por el este como por el oeste «los restos continúen igual de conservados. Sería un yacimiento con un grado de conservación medio-alto, algo poco frecuente en ambientes rurales».

Para Acupamar, este hallazgo es un avance en el patrimonio de la localidad. Su deseo es que se «expropien las hectáreas de la zona y que se excave esta villa romana». Son conscientes de la realidad económica, por ello, harán fuerza para que «se expropien por fases y, poco a poco, se conozca El Lavadero».

Será la Junta de Andalucía quien decida sobre los restos arqueológicos y la obra civil. Tras las visitas del arqueólogo inspector, las catas se centran en delimitar el hallazgo para concluir sobre el trazado de la infraestructura acuática. Según la empresa, todo parece indicar que se desviará el mismo ya que la «conducción es un poco flexible».


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