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Ayuntamiento de Sevilla

Pablo Gañán: «Kichi puede ser el Gañán de Cádiz y el Gañán es el Kichi de Sevilla»

Entrevista al candidato de Contigo Más Sevilla que propone «remunicipalizar» la Carrera Oficial y subvencionar directamente a las hermandades

Juanmi Vega @Juanmivegar /
16 may 2019 / 08:00 h - Actualizado: 16 may 2019 / 08:00 h.
  • Pablo Gañan. / Contigo Más Sevilla
    Pablo Gañan. / Contigo Más Sevilla

Pablo Gañán (Sevilla. 1979), conocido popularmente como Señor Gañán, es músico de profesión y quiere ser alcalde. Se presenta con el partido Contigo más Sevilla. Nos cita en la plaza del Pan para subir a su estudio de grabación, que cuenta con unas vistas impresionantes de la Giralda. En el camino al estudio, muchos son los que le paran y le llaman alcalde. ¿Presagio?

¿Por qué ha dado el paso de presentarse a alcalde de Sevilla?

Más que dar un paso hacia la política lo que quiero es dar un paso nuevo a la vida y a la forma de gestionar un Ayuntamiento. Las cosas pasan porque la vida te lo pone por delante. Yo no he buscado nada. Ha habido un grupo de personas que han considerado que era el idóneo para encabezar esta lista. Me veo capacitado, tanto por mi formación universitaria como por mi formación social que he adquirido tanto en Sevilla como fuera de aquí y que me ha hecho entender los problemas de la ciudad. La gestión que se hace en el Ayuntamiento es muy básica y orientada a conseguir intereses políticos y a mentir a la población. No tengo ambición de poder. Siempre he pensado que hacían falta que entrasen personas como yo en política.

Se definen como «humanistas y cristianos». Se tiene el pensamiento, muchas veces equivocado, que los cristianos son la mayoría de derechas. ¿Se consideran de derechas?

Nosotros estamos fuera de cualquier lado. No somos ni de derechas ni de izquierdas ni de centro. No somos políticos, somos cristianos. Tenemos una forma de entender la vida en la que las personas son lo primero. Nosotros seguimos la doctrina social de la iglesia. Nosotros tenemos que ser la vía que haga que las personas que están olvidadas encuentren a las personas que se preocupan por ellas. Lo mismo que ha hecho la Iglesia.

Ha dicho que no es político pero va a entrar en política. ¿Si no es político, por qué se mete en política?

La política era importante en una sociedad en la que había un salvajismo social porque veníamos de la dictadura, había imposiciones morales, religiosas e incluso sociales. Sobran las maneras políticas porque están empezando a hacer un daño que, al principio fue una solución, pero el exceso de politiqueo ya ha traído una connotación muy negativa y lo que hace falta es humanismo y eficiencia. El principio tiene que ser servir a los demás y olvidar las ansias de poder.

¿Cuál es tu modelo de ciudad?

Nuestro modelo de ciudad es un modelo policéntrico, en el que estemos cerca de los más necesitados. En Sevilla tenemos unas desigualdades tremendas provocadas por el modelo arcaico de ciudad de un Centro para todo y una periferia olvidada. Queremos acercar esa periferia al Centro y descongestionarlo. Para ello crearíamos centros culturales en una zona, centros económicos en otras... y que se diversifiquen las tareas municipales para que todos los barrios se sientan cerca de la ciudad y se sientan dentro.

Las grandes urbes suelen tener siempre una zona en la que están concentrados la mayoría de organismos oficiales. ¿Vuestra idea es dispersar por la ciudad esos organismos oficiales?

Efectivamente.

Entonces el ciudadano tendrá un problema porque, si quiere hacer una gestión, tendría que ir a un sitio, luego desplazarse a otro y a otro...

Si eso se dota con un transporte público eficaz, sostenible y coherente no habría problema. Ahora mismo, una persona que vive en Sevilla Este tarda una hora y media para llegar al Centro a hacer una gestión. ¿Por qué todo el mundo tiene que ir al Centro a hacer una gestión? Yo vivo en la Alfalfa y no tengo problemas pero el que viva en el Parque Alcosa sí tiene un problema.

¿Cuál es vuestro modelo de transporte público?

Nuestro sueño son las cuatro líneas de Metro pero depende de una dotación económica de la Junta, el estado y fondos europeos. Hay otras alternativas que pueden agilizar el transporte, como puede ser el tranvía ligero o el Metrocentro que llegue a los barrios periféricos. Eso sí pertenece al Ayuntamiento. Eso ha estado olvidado por el gobierno municipal, que se ha dedicado a alimentar esa desigualdad urbana en Sevilla y a inflar el Centro para ganar un dinero rápido con el turismo. Esto terminará explotando porque es pan para hoy y hambre para mañana.

¿Cómo sería el modelo de tranvías ligeros?

Un tranvía ligero como hay en las ciudades europeas. Con pocas paradas y sería ecológico y dotado de las últimas tecnologías que permitan al ciudadano viajar por toda la ciudad sin contaminar mucho y accesible económicamente.

¿Y en qué se diferencia con un autobús propulsado con gas?

Porque va en una vía particular que no va a sufrir atascos ni semáforos. El tranvía tiene su vía particular y sus horarios marcados para que llegue a la hora exacta.

¿Es una forma de renunciar al Metro?

Es un parche que tenemos que poner si no nos dotan de las cuantías necesarias para hacer las cuatro líneas.

¿Cómo se pagan los tranvías ligeros y la obra de ampliación del Metrocentro?

El Ayuntamiento tiene un presupuesto importante. Habría que recortar en algunas cosas que no son importantes y en algunas asociaciones ideológicas. Apostamos por ese modelo porque es mucho más barato que hacer una línea soterrada de Metro. Para el Ayuntamiento sí es viable.

El Metrocentro costó más de 50 millones de euros. ¿Cómo recorta más de 50 millones sin subir los impuestos?

El presupuesto anual son de 900 millones de euros, eso se puede hacer a la larga. Un año se hace una línea... esto se puede hacer a la larga. Lo que se trata es de hacer una buena gestión y hacer una lista de prioridades para ir haciendo. Lo que no se puede hacer es una lista de prioridades partidistas.

Una de las cosas que están en el programa electoral es el “programa de repoblación” que consiste en “estudiar las zonas urbanas que comienzan a despoblarse y actuar sobre ellas para repoblarlas con familias que estén dispuestas al incremento de la natalidad” ¿Cómo se llevaría a cabo?

Eso se ha puesto ahí para frenar la especulación. Hay zonas que pertenecen a Sevilla que están abandonadas por completo y que viven familias sin equipamientos y que justo en frente tenemos la imagen de la especulación haciendo unos edificios nuevos y modernos. Lo que se trata es de repoblar zonas que están abandonadas y que ya tenían.

Otra de las medidas de su programa es “introducir el modelo gerencial para la gestión pública de las empresas municipales”. ¿Para ello tendríais que subir los salarios de las empresas públicas para que opten las personas más cualificadas, no?

Sí, pero nos ahorraríamos enchufes por otros lados.

Pero para conseguir a los mejores, en lugar de 60 se tendría que gastar 300.

Muchas veces un sueldo de 300 vale más que 300 sueldos de 60. Ya sabemos cómo está la ciudad con tantos puestos que sobran.

Veo en su programa que asumiríais competencias de la Junta de Andalucía.

¿Cómo cuáles?

La ampliación del Museo de Bellas Artes.

No sería asumir directamente la competencia pero sí pelear con ellos para que se mojen mucho más y tirarle un poco de las orejas, porque debemos convertir la cultura en un motor importante de la ciudad para diversificar las inversiones. La Junta no puede tener olvidada a la ciudad en materia de cultura. En Sevilla tenemos un potencial cultural enorme y la Junta no se está mojando.

Es llamativo que llevéis la ampliación del Museo de Bellas Artes, que es de la Junta, pero sin embargo no llevéis nada de la realización de las líneas de Metro, que buena parte es también competencia del gobierno andaluz.

Porque el Metro ya se ha peleado bastante y sabemos que es una batalla perdida. No obstante se pelearía. Eso está en nuestra prioridad. Somos algo más negativo en ese sentido.

Otra de las medidas de vuestro programa es la creación de medios de comunicación públicos.

Eso es fundamental. Sevilla merece un contenido televisivo propio que le interese al sevillano. Hoy en día sufrimos cómo la televisión nos mete unos contenidos que adormecen y aletargan con cosas que no son sevillanas y no nos interesan nada. Sevilla merece una televisión de calidad. Una televisión de calidad, con cosas de calidad y que le interesan a los sevillanos como son la Semana Santa, fútbol, feria y cultura. Lo que más te interesa es lo que te vas a encontrar cuando sales de tu casa. Una televisión en la ciudad es de interés general para todos los sevillanos.

Los medios de comunicación públicos, la red de tranvías, la propuesta de subvencionar a las hermandades directamente, la Policía de barrio... yo sumo y las cuentas no me salen.

Se recortaría.

¿Por dónde?

Habría que hacer una auditoría y cuando se hiciera, iba a ser más que evidente la cantidad de puestos que sobran, la cantidad de subvenciones a asociaciones ideológicas, políticas y partidistas que se llevan un dinero que no hacen nada por Sevilla. Nosotros las recortaríamos e incluso las eliminaríamos porque no hacen nada por Sevilla.

Tendríamos que crear una nueva concejalía de Nuevo Empleo, que lo llevamos en el programa, para atraer inversores tecnológicos como otro motor tecnológico, porque no todo es el turismo. Insisto, el turismo que viene aquí es de empresas extranjeras y el dinero pasa pero no se queda. Hay que generar otro motor económico.

La remunicipalización de la Carrera Oficial ha sido la medida que os ha dado mucha visibilidad. ¿Cómo sería esa propuesta?

La realidad ha cambiado mucho. Llevamos casi 60 años con el mismo modelo de gestión. Estamos en un momento en el que, en la gestión, se pierde mucho dinero porque hay un monopolio de unos señores, clientelismo y se pierden muchas sillas que el sevillano no puede disfrutar.

Usted comenta que se pierden muchas sillas que los sevillanos no pueden disfrutar pero en esa propuesta, concretamente en el punto 7, dice que se le cedería a empresas hosteleras y hoteleras.

Ese punto siete está mal entendido.

Literalmente, el punto siete dice: Dar entrada legal en el concurso de sillas y palcos a las empresas turísticas, hosteleras y hoteleras que lo soliciten.

Dar entrada legal. Ahora hay hoteles que tienen sillas por el amiguismo. Dar entrada legal significa que tienen derecho a entrar pero con unas condiciones y con unos límites porque si no se limita, la carrera oficial puede estar, el día de mañana, llena de guiris. Es lo contrario a lo que la gente lo ha entendido. Es dar un marco legal, limitado y estructurado.

Bien sabe usted que, en la Semana Santa, hay personajes que tienen hasta 300 sillas porque son amigos del Consejo. En 60 años se ha corrompido y es normal. Ese personaje lo que hace es revenderla a familiares, amigos y hoteles. Esto no se puede permitir.

Nuestra propuesta es que los abonados mantengan sus sillas, no le vamos a quitar los privilegios a nadie porque no somos comunistas. Las tradiciones hay que cuidarlas y las cosas históricas hay que respetarlas, pero el resto de sillas hay que sacarlas a concurso público porque el sevillano que no ha tenido una silla, tiene derecho a poder tenerla.

Usted dice que las tradiciones hay que respetarlas. ¿El pagar durante 30 años te da derecho a tener en propiedad una parte de suelo público?

Como licenciado en Derecho que soy me enseñaron una cosa importante que es un axioma:lLa justicia más justa es la del primero que llega. Si un abonado tiene un palco desde los años 30, yo no se lo voy a quitar, sería una expropiación comunista, cosa que nosotros no somos, ni seremos, ni apoyaremos. Sí hemos encontrado un número coherente para, mantener esos privilegios y, la otra mitad, ofrecérsela al pueblo. Estamos siendo ecuánimes.

Uno de los problemas de la Semana Santa son las sillas de los chinos. ¿Usted las suprimiría?

Absolutamente. Me toca un tema que, como buen cofrade que soy, puedo pasar de ser un candidato a un amante de la Semana Santa. Habría que regularlo pero, a ver cómo le dice usted a una señora de 80 años que se quite de ahí cuando está esperando para ver a su virgen. Hay normativas que lo regulan pero, con todos los problemas de seguridad que hay ¿va a poner a la Policía y al Cecop a controlar eso? Yo las quitaba, pero es complicado.

Tampoco lo regularíán porque, si extrapolamos la problemática de las sillas con la Carrera Oficial, esa señora ha llegado primero antes que nadie.

No, porque eso es suelo público.

Al igual que la Carrera Oficial.

En esa semana es un suelo que el Ayuntamiento utiliza para ejercer una labor que es la de hacer unos palcos para que la gente disfrute de la Semana Santa de forma privada. El suelo público es suelo público. El Ayuntamiento lo tiene ocupado por razones obvias y eso siempre ha sido así y no lo vamos a cambiar nosotros ahora. Queremos mejorarla y que sea más atractiva y cómoda.

¿Cómo sería el modelo de subvención directa a las hermandades? ¿Cuál sería el papel del Consejo?

El Consejo mantendría su labor de interlocutor entre el Ayuntamiento y las hermandades. El Consejo no lleva malamente las subvenciones pero creemos que se puede mejorar.

Un 1 por ciento del presupuesto anual del Ayuntamiento haría mucho por las hermandades y no supone nada. Es una forma de proteger la cultura y una fuente de labor social tremenda. La mayoría de los sevillanos pertenecen y son devotos a una hermandad. Podemos contar con instituciones como las hermandades para que hagan las labores en las que ellos son especialistas y a las que el Ayuntamiento no llega.

¿Por qué el Ayuntamiento tiene que subvencionar directamente a las hermandades, cuando ya reciben un dinero de la Carrera Oficial, y más aún cuando, en pueblos de la provincia, existen hermandades que no reciben ni un solo euro por parte de la administración y sacan estrenos, bandas, etc.?

Eso pregúnteselo usted al alcaldable del pueblo de turno. Yo no sé cómo funciona Villanueva del Ariscal, yo sé cómo funciona Sevilla. Aquí creemos que se puede dar mucho más de lo que se da. Esa remunicipalización permitirá sacar mucho más dinero. Ahora se sacan 3 millones y nosotros creemos que se podrían sacar otros dos más.

¿Subiendo el precio de los abonos?

Subiendo y sacando a concurso público el montaje de la Carrera Oficial, porque sabemos que la empresa que lo monta la contrata directamente el Consejo y ya son amigos y creemos que, sacándolo a concurso, se sacaría más barato. El almacenaje de las sillas y estructuras lo paga el Ayuntamiento y los materiales también.

El conflicto Taxi VTC.

Tenemos que ser prudentes. No podemos frenar los VTC porque es el futuro pero también es evidente que los taxistas no pueden negarse a un nuevo servicio que entra en la ciudad. Eso sería como un boicot comunista, del que no estamos de acuerdo. Nosotros ayudaríamos a los taxis a reconvertirse.

¿Cómo arreglaría la problemática del turismo?

Es una cuestión de coherencia. Las medidas que le voy a decir, yo las cuento en la calle y la gente me dice que es lo que ellos piensan. Lo que no entiendo es cómo no lo piensan los gobernantes. Si entiendo el motivo por el que no las piensan porque ellos quieren el dinero fácil a costa de que muchas familias pierdan sus casas y sus barrios.

Tenemos dos problemas: los apartamentos turísticos y los hoteles. Cada día que abro el periódico leo: hotel nuevo. Además, se construyen en edificios emblemáticos, como el convento de San Agustín. Estamos ante la segunda desamortización, la de Espadas. Vendemos a extranjeros patrimonio nuestro para poner hoteles.

En Sevilla hay entre siete y diez mil apartamentos turísticos de los cuales, tres mil son legales. Qué fácil sería crear una comisión que persiguiese a esos apartamentos que son ilegales. Y es algo sencillo porque se encuentran en las plataformas digitales.

Una vez que se eliminan los pisos ilegales, se declara zona de saturación turística en el Centro de Sevilla. Yo quiero montar un bar en la Alfalfa y no me dejan ¿por qué no se declara una zona de pisos turísticos y de negocios turísticos? Es coherencia.

La tercera medida es la tasa turística. Por pedirle dos euros, al turista no le va a repercutir mucho en su bolsillo.

Los apartamentos turísticos, en teoría, están regulados por ordenanzas municipales.

De la ordenanza me río. Sé que ponen muchos impedimentos pero aquí se abren todos los días... detrás de mi casa, el almacén de un chino lo han convertido en apartamentos turísticos. Sí, hay una ordenanza para callar a esos sectores que están de uñas y el político de turno dice, sí, ya he sacado una ordenanza, pero eso es humo. Yo creo en las soluciones.

El declarar zona de saturación turística haría que muchos turistas no llegasen a esas zonas.

Claro. Y los que llegan, podemos mandarlo a otros lados. Tenemos un río que no se está explotando y un solar en el huevo de Colón en el que se podría hacer una mini zona de ocio para que el turista vaya para allá. Queremos que el turista esté expandido por la ciudad y no sólo por el centro.

No veo yo a un turista visitando el huevo de Colón y no la Catedral...

¿Qué no? Yo he vivido en la Habana dos años y la gente iba a la bahía Hemingway para que el turista fuese para allá y eso se creó de la nada.

No es el mismo patrimonio el de la Habana y el de Sevilla. El problema de la ciudad es que está todo localizado en el Centro.

Da igual. Gran parte del turismo no sabe a dónde viene. Vienen a Sevilla a despreocuparse por el clima, flamenco, paella y sangría. No quiero decir con esto que vamos a engañar al turista. Habrá algunos a los que les interese lo cultural y a otros a los que les interese el ocio. Queremos hacer una ciudad cultural de ocio. Lo que no queremos es todo el mundo aquí en el centro tres días o cuatro. Que vayan dos días para la zona de ocio, pernocten allí y otros dos aquí y pernocten aquí. Es diversificar porque no se puede concentrar todo aquí. Esto se está pareciendo a Venecia y eso no es prosperidad, es limosna.

¿Con qué político se siente reflejado?

Con ninguno. Tal vez con Gandhi. Es que no me gusta la política. ¿Algún político le va a hablar así? A mí me gusta la gente que me mira a la cara. Que no me den ojana. Yo tengo mucha calle y no me van a dar ojana institucional. Prefiero que me digas tonto a que me tomes por tonto.

¿Cuál sería la primera medida que tomaría como alcalde de Sevilla?

Tal vez, la más urgente para mí, salvaguardar el centro. Es lo que más me duele porque, siendo el motor de la ciudad, no quiero perder la idiosincrasia y lo que genera dinero para poder ayudar a los otros barrios. Son todas las medidas que hemos ofrecidos igual de urgentes, pero tal vez esta sería la más rápida porque es el cáncer que más rápido puede crear metástasis y el primero que hay que extirpar.

Todos conocemos su faceta de cantante. ¿Si fuera alcalde seguiría cantando?

Yo soy políticamente incorrecto y al público le gusta un alcalde que le representa y se sienta cercano a él. Yo nunca voy a dejar de ser yo. Ser alcalde no es un estatus. La gente está harta de estatus. La gente quiere ver a un alcalde en el que se sienta reflejado. Si yo tengo que dar un concierto siendo alcalde, lo doy. Si puedo compaginarlo puntualmente, ¿por qué no?

¿Qué espera de estas elecciones?

Que la gente conozca esta propuesta. Representamos a miles de sevillanos que piensan y sienten igual que nosotros. Creo que Sevilla necesitaba un partido local con estas ideas de eficacia y humanismo. Que vean que existimos. Tenemos poco tiempo y el hándicap del vacío de los medios, por eso le agradecemos a El Correo de Andalucía esta entrevista porque no todo el mundo nos ha escuchado, y yo creo que estamos haciendo una muy buena estrategia de comunicación en redes. En estas dos semanas que quedan vamos a dar una guerra, siempre en el buen sentido, tremenda para que vean que esto es serio y que es lo que le falta a Sevilla. Nuestro objetivo es llegar lo más lejos posible para, en cuatro años, ser aspirantes de verdad.

¿Eres el Kichi de Sevilla?

Kichi puede ser el Gañán de Cádiz y el Gañán es el Kichi de Sevilla.


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