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Tribunales

«¿Por qué no podemos llevarnos la cadena?»

La Fiscalía solicita 180 euros de multa a los cuatro belgas detenidos por llevarse una cadena de la Catedral

15 mar 2017 / 12:20 h - Actualizado: 15 mar 2017 / 16:34 h.
  • Agentes muestran las cadenas robadas por los detenidos. / El Correo
    Agentes muestran las cadenas robadas por los detenidos. / El Correo

«¿Por qué no podemos llevarnos la cadena?», es la pregunta que los cuatro belgas detenidos por sustraer una de las cadenas de la Catedral plantearon a los agentes de la Policía Nacional, extrañados de que les echaran el alto por portar uno de estos pesados elementos que rodean el templo sevillano. El juicio de falta, en el que la Fiscalía les ha reclamado 180 euros de multa por un delito leve de hurto en grado de tentativa, se ha celebrado este miércoles, aunque ninguno de ellos ha venido desde Bélgica.

Con una expectación nada habitual en la sala en la que se celebran los juicios por delitos leves (las antiguas faltas), en la que había más periodistas que partes implicadas en la celebración de esta vista, en el juicio han declarado los dos agentes que patrullaban la madrugada del 8 de febrero por la Avenida de la Constitución y el taxista que les alertó de que un grupo de jóvenes portaban una de las cadenas -tasada en 135 euros, de 7,5 metros de largo y «un peso considerable-. «No entendían por qué no podían llevársela», ha dicho el primero de los policías a la jueza del Juzgado de Instrucción número 15.

El agente ha explicado que sobre las 5.40 horas de ese 8 de febrero estaban en la Constitución, en una zona más próxima al Ayuntamiento, cuando les llamó «la atención cómo cruzaban» un grupo de jóvenes hacia la calle Alemanes, en dirección hacia García de Vinuesaa. «Iban corriendo y eso nos pareció extraño», ha indicado. La patrulla decidió seguirlos y entonces se les acercó un taxista que les alertó que había visto a un grupo, formado por tres chicos y una chica de entre 18 y 23 años, portando una de las cadenas que unen la columnas que rodean la Catedral.

Los jóvenes, según el relato del agente, cuando vieron que el coche de Policía se aproximaba a ellos «intentaron refugiarse en un portal», pero la Policía les echó el alto. «Efectivamente, llevaban una cadena», a lo que el otro agente ha añadido «que la llevaban los cuatro entrelazada por el cuerpo». Sobre el estado en el que iban estos cuatro jóvenes, el primer policía ha dicho que «uno de ellos estaba graciosillo, seguro que algo habían bebido» porque «sereno no estaban», aunque su compañero ha precisado que «no estaban borrachos».

Los agentes, a preguntas de los abogados defensores, han precisado que ellos no vieron a los chicos descolgar la cadena, ni tampoco vieron como la portaban, sino que fue en el momento de la detención cuando se dieron cuenta de lo que llevaban. «Estábamos a 200 metros, a las cinco de la mañana y la cadena es negra. Imposible verla, solo nos llamó la atención la forma en la que iban».

El tercer testigo que ha declarado ha sido un taxista que ha indicado que comenzaba a esa hora su turno y acababa de llegar a la parada de taxis de la calle Alemanes. Antes de que declarara este testigo, el primer agente de Policía se dirigió a la jueza para hacer «una consulta técnica». «¿Un testigo puede hablar con los abogados antes de un juicio?», preguntó. «No», le contestó la magistrada extrañada. «Pues quiero hacer constar que los abogados se han estado entrevistando con él», puntualizó.

«Escuché un ruido y creía que era un coche estrellado, pero miré y no vi nada», ha explicado el taxista. Entonces escuchó «voces de chavales un poco alegre, miré y ví chavalería que llevaban algo». «Tenía el coche en marcha dispuesto a irme y ví que lo que llevaban era una cadena de las columnas de la Catedral, así que cogí el móvil para llamar a la Policía y escuché un coche que pasaba muy rápido». Era el patrullero de la Policía Nacional al que se dirigió el taxista para explicarles lo que había visto.

Tras las declaraciones la fiscal solicitó una condena por un delito leve de hurto en grado de tentativa por el que reclama una multa de un mes a razón de seis euros al día (180 euros). El Ministerio Público ha dicho que «desconocemos la intención que tenían si venderla o regalarla, pero el caso es que se llevaron algo que no era suyo». Por su parte, los dos abogados defensores han solicitado la libre absolución por «falta de prueba», ya que consideran que «no está acreditado que ellos descolgaran la cadena» porque nadie los ha visto y ellos aseguran que «se la encontraron en el suelo». Las defensas han asegurado que «iban en estado de embriaguez», que «eran unos inconscientes en un país extraño» y que «no existía ánimo de lucro, pues eran unos estudiantes que iban a pasar unos días en Sevilla y se iban en un vuelo el sábado. No se iban a llevar la cadena en un avión». Por todo ello, han solicitado la libre absolución y subsidiariamente, en caso de que exista condena, se les aplique la atenuante de embriaguez.


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