Provoca un accidente y agrede a su copiloto para que asuma la culpa

La Policía Local ha detenido al conductor de un vehículo que se estrelló a la altura del Polígono Store después de consumir «cocaína, MDA, porros, pastillas y tres botellas de whisky»

06 dic 2017 / 17:09 h - Actualizado: 06 dic 2017 / 18:05 h.
"Sucesos","Policía Local","Accidentes de tráfico"
  • Estado en el que quedó el coche atravesado en la SE-30. / Emergencias Sevilla
    Estado en el que quedó el coche atravesado en la SE-30. / Emergencias Sevilla

Agentes de la Policía Local de Sevilla, adscritos al Área de Seguridad, Movilidad y Fiestas mayores, han denunciado a un varón de 20 años de edad, y que cuenta ya con otras ocho detenciones más, como presunto autor de sendos delitos contra la seguridad, amenazas y lesiones.

Presuntamente, el detenido le había pegado una paliza a su acompañante para que este asumiera la culpa del accidente que habían sufrido con el coche en plena SE-30.

Los hechos se produjeron a primera hora del pasado lunes, tras recibirse llamadas en la Sala de Control del 092 informando de la existencia de un turismo que se encontraba en las inmediaciones del Polígono Store, estando cruzado y ocupando varios carriles tras haber sido abandonado por sus ocupantes, por lo que envió una patrulla al lugar.

Al llegar los agentes, encontraron a dos ciudadanos que habían señalado el vehículo, que ocupaba casi los tres carriles de circulación que existen hacia Kansas City. La Policía desvió el tráfico para evitar accidentes a otros conductores, haciéndose cargo de la situación y trasladando el vehículo hasta los depósitos municipales.

Mientras la Policía Local tomaba declaración a una testigo, vieron a un joven en medio de los carriles de la vía, agitando los brazos y fuera de sí, con las ropas manchadas de sangre, y una segunda persona a unos metros de este, muy asustado dado que el otro individuo le estaba agrediendo, resultando ser los ocupantes del vehículo. El conductor había agredido a su acompañante para que mintiera y dijera a la Policía que era él quien conducía el vehículo en el momento del accidente al haber consumido alcohol y las drogas.

La Policía Local pudo comprobar cómo el agredido presentaba numerosas lesiones por todo su cuerpo, e incluso llegó a temer por su vida, ya que llegó a ser estrangulado con una goma, de lo que pudo librarse al aparecer un vigilante de seguridad por la zona (llegando a amenazarlo con matarlo a él y a su familia si no le daba 5.000 euros para arreglar el vehículo). Posteriormente, fue asistido por una ambulancia y trasladado hasta el Hospital Macarena.

Dado que el conductor y presunto agresor presentaba síntomas de haber consumido alcohol y drogas, tras ser informado de la obligación de realizarlas, se negó a realizar la prueba de detección de drogas. Eso sí, manifestó sin tapujos que se había “metido cocaína en roca, MDA, porros y pastillas, y bebido tres botellas de whisky”. Esta persona se mostró muy agresiva llegando a amenazar también a los agentes, a quienes espetó: “Sé donde vivís y voy a ir a buscaros con mi familia” y reconociendo ser el conductor. Tras esto, la Policía Local procedió a su detención y puesta a disposición judicial.