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Tanta sombra como polémica

Radiografía. Hay consenso en la necesidad de árboles para afrontar los tremendos veranos de Sevilla. En su colocación y cuidados, los desacuerdos son continuos desde hace años

28 jun 2017 / 08:08 h - Actualizado: 28 jun 2017 / 08:25 h.
  • Un grupo de turistas se refugian del sol a la sombra de un naranjo en la avenida de la Constitución. / Javier Cuesta
    Un grupo de turistas se refugian del sol a la sombra de un naranjo en la avenida de la Constitución. / Javier Cuesta

Está por ver que existan muchas ciudades en España en las que el debate respecto a los árboles se reproduzca una y otra vez a distintos niveles: desde la crítica política entre los grupos municipales hasta la distendida charla ciudadana. También está por ver que existan muchas ciudades en España en las que la necesidad de arbolado se imponga de manera tan evidente.

Un reciente comunicado de Ecologistas en Acción de Sevilla sirve para plantear la cuestión: «Sevilla, especialmente, es una ciudad que necesita de arbolado y vegetación abundantes dadas su ubicación geográfica, sus características socioeconómicas y sus condiciones geoclimáticas». Y hasta ahí el consenso es total.

De manera muy resumida, también hay acuerdo en la enumeración de los beneficios que el arbolado aporta: limpieza del aire por eliminación del CO2, provisión de sombra en una ciudad con un verano tan extremo y hábitat para la biodiversidad de la ciudad, especialmente avícola. Si bien este último aspecto, si hay que ser honesto, lo pasan por alto muchos sevillanos de a pie, y muchos con capacidad de decisión.

La certeza, con informes científicos en la mano, de que Sevilla padecerá el cambio climático con dureza, llevan a pensar que el acuerdo sobre el hecho de que los árboles deberían abundar y mantenerse en buen estado en la ciudad es sencillo de alcanzar. Error.

Tampoco es que Sevilla ande escasa de árboles. Cuenta con alrededor de 300.000 ejemplares, y no sorprende saber que el más numeroso es el naranjo. Según los datos del diagnóstico municipal de otoño de 2015, había en la ciudad 36.594 ejemplares. El segundo puesto lo ocupa el plátano de sombra, con 7.110 ejemplares, buena parte en el centro de la ciudad.

Un informe del Consistorio aporta datos y un lógico afán de normalidad. «En 2016 se apearon 560 árboles que suponían un riesgo evidente para la población ante su mal estado, que los hacía irrecuperables». Esa cifra, aclara el Consistorio, representa aproximadamente una cuarta parte de las unidades con elevado riesgo que reveló el inventario sobre el estado de la arboleda de otoño de 2015. Entonces –aclara el informe– eran 2.477 árboles en grave o muy grave estado morfológico y/o estructural e implicaban un riesgo elevado para la ciudadanía por la caída de ramas y del árbol en sí; sobre este número, la decisión final de cuándo se apea depende de los técnicos. Ese fue el desencadenante del plan de apeos, aclara el Ayuntamiento. El verbo talar, por cierto, es tabú.

«En lo que llevamos de 2017 se han apeado otros 109 árboles, todos ellos, con sus correspondientes informes técnicos», que pueden consultarse en la web municipal.

Durante la campaña 2016-2017, que se extiende desde el otoño hasta los primeros días de primavera –durante el resto del año no se puede plantar por cuestiones de la climatología– «se plantaron 853 árboles en alcorques vacíos por parte de Parques y Jardines. Existe el compromiso de repoblar todos los existentes en la ciudad –eran casi 9.200 en el inventario que se realizó en otoño de 2015– y el proceso se acelerará aún más una vez que se adjudiquen los nuevos contratos de conservación y mantenimiento del arbolado y las zonas verdes y con el presupuesto de 2017 para el Área de Parques y Jardines. Los pliegos exigen a las empresas adjudicatarias la plantación de al menos 5.800 árboles en alcorques vacíos, a los que hay que sumar los que realice el servicio de Parques y Jardines».

Estos datos se refieren a alcorques vacíos en vías públicas y parques y jardines. No incluyen la plantación de árboles de sombra en colegios, ni «la reciente actuación en Juan Antonio Cavestany, ni las que se han realizado por La Caixa en el parque Magallanes o la de Plaza de Armas, ni tampoco el Parque del Alamillo, que es competencia de la Junta de Andalucía».

Refriega municipal

La polémica ha rebrotado. El grupo municipal del Partido Popular presentará en pleno en julio «un plan de actuación urgente en el arbolado que presenta riesgos para los vecinos, después de que una rama hiriera de gravedad a una mujer en el Cerro del Águila y provocara daños en otra» la semana pasada. «El PP lleva advirtiendo de esta situación desde hace varios meses mediante más de 20 actuaciones de ruegos, preguntas y denuncias en todos los distritos», declaró el portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento, Beltrán Pérez.

El delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, respondió que el equipo de gobierno lleva «más de un año trabajando en un plan de emergencia tras el diagnóstico del arbolado de la ciudad en 2015, que reflejó el enorme deterioro de más de 2.000 ejemplares de la ciudad que no recibieron una atención adecuada durante los últimos años». «Lamentamos profundamente este accidente y se tomarán las medidas para reducir el peligro que suponen los árboles que tenemos en mal estado en nuestra ciudad», zanjó Muñoz, que insistió en hablar de la mala situación del arbolado tras los años del gobierno del PP.

Y luego están las críticas y recomendaciones de Ecologistas en Acción. La organización lamenta «actuaciones que a menudo socavan severamente la salud y la integridad de los ejemplares intervenidos, al provocarles numerosos daños fitosanitarios y estructurales, que en ocasiones son irreparables», «agresiones que muy a menudo son perfectamente prescindibles». «Destacan especialmente las podas severas y evitables realizadas fuera del periodo indicado para las mismas: la parada vegetativa invernal. Y también son perjudiciales las zanjas que con demasiada frecuencia, y yendo en contra de lo indicado por las normas, se abren excesivamente cerca del pie de los árboles, lo que cercena raíces principales», aclaran Ecologistas en Acción.

No parecen situaciones tan difíciles de corregir. Pero la polémica sigue, y la evidencia de que el arbolado sevillano puede mejorar, y a la ciudad le conviene que mejore y que se extienda, no basta para poner a todos los agentes de acuerdo. Aunque no parece un tema tan difícil.


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